lunes, 8 de octubre de 2018

"Día del Soldado Formoseño". Manipulación orwelliana de la Historia argentina


Aniversario 5 de octubre de 2018.
Gobernador de Formosa, Gildo Insfrán y General de División Claudio Ernesto Pasqualini


Jorge Fernández Zicavo

Por tratarse de un evento siempre polémico, expondré mi interpretación de las ceremonias que rememoran anualmente el ataque llevado a cabo el 5 de octubre de 1975 por el Ejército Montonero (fuerza armada concebida y estructurada para llegar a ser un ejército regular), al Regimiento de Infantería de Monte 29 ubicado en la Provincia de Formosa. Una Operación, bautizada "Primicia", que tenía como objetivo copar el RIM 29 para apoderarse de su arsenal, y que dejó un saldo de doce militares asesinados a quemarropa cuando estaban desarmados: un subteniente, un sargento y diez soldados conscriptos. A continuación, cuando los demás efectivos del Regimiento reaccionaron ante un ataque-sorpresa llevado a cabo con tácticas de comandos, causaron igual número de bajas mortales a los atacantes obligándoles a huir llevándose cinco heridos y un magro botín de dieciocho fusiles.

Adelanto mi opinión sobre estas ceremonias celebradas en las instalaciones del RIM 29: son una FARSA moral, histórica y política porque en ellas, gracias a una censura del Ministerio de Defensa y autocensura del Estado Mayor General del Ejército, no se nombra a la Organización terrorista o sediciosa atacante, transformando así un hecho histórico en una fantasmagoría. Y añado: objetivamente, en tanto que protagonistas centrales de la ceremonia, los excombatientes del RIM 29 y familiares de los asesinados que concurren a esas ceremonias esencialmente políticas, las legitiman como tales; aunque sin ser conscientes de ello.

Tal desconcertante y esperpéntica adulteración de la Historia, convierte a estas ceremonias en un acto obsceno y funcional al Relato elaborado por las organizaciones terroristas que operaron durante la década 1970. Relato o narrativa que omite mencionar sus acciones criminales contra la sociedad argentina y el Estado a lo largo de diez años para no contradecir su condición de "víctimas inocentes del terrorismo de Estado", obteniendo así los terroristas supervivientes la satisfacción de la venganza, y los familiares de sus camaradas ejecutados o muertos en combate indemnizaciones estimadas en 2.000.000.000 de dólares.

Para situar al lector respecto al desarrollo de la ceremonia en la Plaza de Armas del Regimiento resumiré las fases del acto:

Tras un somero resumen del suceso, el Gobernador de la Provincia y el Coronel Jefe del Regimiento (o a veces, el General y Comandante de la Primera División del Ejército al que pertenece el RIM 29) pronuncian sendos discursos, tras lo cual, el Gobernador y el Jefe militar proceden a entregar una medalla a los veteranos ex militares que combatieron a los atacantes y a saludar a los familiares de los doce militares asesinados. Finalmente, un breve desfile pone fin a la ceremonia.

En la reciente, de este año, por primera vez se contó con la presencia de un miembro del Gobierno de la Nación: el secretario de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia, Claudio Avruj, quien, haciendo un oportunista juego de equilibrios ante las interpretaciones que pudiera hacer la Prensa y organizaciones de la izquierda respecto a su presencia, aclaró cínicamente que "también procede condenar el terrorismo de Estado".

Concluida la ceremonia que deja a todos los presentes muy emocionados e incluso exultantes, el inamovible gobernador y señor feudal de Formosa, Gildo Insfrán, volverá a sus asuntos políticos y privados; el general de brigada Claudio Ernesto Pasqualini a renovar sus pleitesías al presidente Macri por haberle ascendido y nombrado Jefe del Estado Mayor General; los ex militares combatientes sumarán otra medalla a su colección y los familiares de los doce asesinados se sentirán reconfortados por los besos y abrazos del Gobernador y del General que sugieren más obligación protocolaria que sincera emotividad. El espectáculo, diseñado para la prensa y la promoción personal de las autoridades políticas y militares ha terminado, y con ello, la farsa de una ceremonia fuertemente politizada y funcional a la consigna gubernamental de no mencionar la autoría de esos crímenes terroristas pues ello supondría "criminalizar a los militantes populares" de los '70... "justificar la represión genocida de la dictadura militar"... "resucitar la teoría de los Dos Demonios".

Sin embargo, y tal como sucede en algunas tragedias griegas, en estas ceremonias formoseñas sobrevuela sobre la Plaza de Armas un significante censurado y expulsado de la escenificación o espectáculo; un sujeto ayer empírico, y ahora fantasmagórico que nunca es nombrado-convocado a esta catarsis colectiva a pesar de haber sido el principal protagonista y detonante de la tragedia conmemorada. Se trata, claro está, del significante MONTONEROS, que año tras año ha sido reprimido y aludido elípticamente como "banda armada procedente de Buenos Aires" o "grupo agresor que venía de Buenos Aires" y en esta última ceremonia de 2018 "banda paramilitar irregular". Asimismo, esta censura se ha ejercido en las ceremonias llevadas a cabo este año en la Guarnición de Azul, Comando de Sanidad del Ejército y Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos atacadas y copadas sangrientamente por el trotskista Ejército Revolucionario del Pueblo.

Esta manipuladora amputación de la verdad histórica argentina en general, y de los ataques armados de organizaciones subversivas a Unidades del Ejército en particular, constituye un descarado acto de censura (Ministerio de Defensa) y de autocensura (Jefatura del Ejército). Censura y autocensura profundamente inmorales y funcionales al relato histórico CONADEP iniciado en 1984, que continúa siendo Historia oficial bajo el Gobierno de Macri. Estamos por lo tanto, ante una censura semántica y política, funcional a la sutil y troyana guerra cultural marxi-gramsciana, mediante la cual, la izquierda argentina pretende destruir la superestructura (Ideas, Historia, Moral…) de la sociedad "burguesa-capitalista" como fase previa a la toma del Poder e implantación de un Régimen totalitario comunista de Partido Único. Proyecto histórico al que no ha renunciado tras su fracaso revolucionario de los '70. Ni renunciará.