martes, 27 de diciembre de 2011

Teniente 1º Héctor Cáceres ¡PRESENTE!



Jorge Fernández Zicavo

El teniente 1º Héctor Cáceres nació en Río Negro el 19.02.1946

Ingresó en el Colegio Militar de la Nación el 19.02.1963

Egresó el 17.12.1966 como Subteniente de Infantería, especializándose más tarde como Paracaidista y Comando.

Estando destinado en el Regimiento de Infantería 22º (San Juan), fue enviado a Tucumán para operar contra la guerrilla del ERP (ejército revolucionario del pueblo), muriendo en combate junto al Río Pueblo Viejo el 14.02.1975. También murieron junto a Cáceres, el cabo 1º Wilfredo Méndez y el soldado Benito Pérez.

En el Dpto. de Monteros, Tucumán, se fundó un pueblo "Capitán (post mortem) Héctor Cáceres".


El subteniente Cáceres presentándose a un Mayor. Posiblemente, en su primera Unidad de destino
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Testimonio sobre su muerte:

Avanzábamos por un sendero angosto, en columna de a uno, bordeando el río. Los árboles no eran muy altos. No se veía más allá de cinco metros (…)

Después de recorrer un trecho muy corto, vi delante de mí, a unos diez metros, a un subversivo. Estaba parado en medio del camino. Llevaba uniforme, kepis y un arma en la mano (…)

Hubo un instante en que nos quedamos mirándonos. Su sorpresa debió ser exactamente igual a la mía. Yo llevaba el fusil con ambas manos, y pude tirar primero. El tipo se escapó, y allí cometí el gran error. En vez de quedarme donde estaba, me lancé a perseguirlo. Me dejé llevar por el impulso y por la inexperiencia. Tenía veintiséis años.

Empecé a correr tras él tirando, y supongo que debo haber pasado junto a un hombre de “seguridad” de ellos. Sentí un golpe en la espalda y caí de bruces. Alguien, que debía ser el mismo que me disparó, pasó corriendo a mi lado.

El suboficial (Cabo 1º Orellana) también cayó herido. Le tiraron por la espalda, como a mí. Uno de ellos saltó para rematarlo, pero en el momento de disparar se le trabó el arma y se apartó unos pasos para ponerla en funcionamiento. El Cabo 1º tomó el fusil con una sola mano, porque el otro hombro lo tenía inutilizado, y apuntó hacia donde estaba agachado el enemigo. Cuando vio que se levantaba, disparó. Le pegó el balazo justo en la frente (…)

Se produjo un pequeño silencio y después volvió a arreciar el tiroteo (…)

Quedé casi boca abajo, medio de costado, sin poder moverme. El fusil había caído a unos tres metros.

En ese momento, grité: ¡Cáceres, estoy herido!

Y… ¡mi Teniente Primero….! Nunca me lo hubiera imaginado. Cáceres saltó y se tiró cuerpo a tierra a mi lado. Me dí cuenta de que estaba arriesgando demasiado y le dije: Mi teniente primero, ¿qué hace? Me respondió tranquilamente: Quedate tranquilo, que ya te saco.

Oí varios disparos y cerré los ojos.
Le encajaron un balazo. Escuché un pequeño quejido y se quedó inmóvil. Había muerto.

Se produjo una pequeña pausa. Sólo entonces tomé plena conciencia de que estaba muy mal. Sentí de todo: miedo, angustia, bronca. Tenía un fuerte dolor en la espalda y no podía mover las piernas.

Cuando fui destinado a Tucumán tenía muy presente las imágenes de mis camaradas asesinados. Me acordaba de Paiva, un buen oficial instructor, al que mataron por la espalda cuando esperaba el colectivo (microbús).

Después de que me hirieron, sí noté que odiaba. Después me dí cuenta de que ese sentimiento me estaba destruyendo, haciéndome daño. El odio destruye primero a quien lo siente. No sé cómo, no recuerdo haber hecho un gran esfuerzo, pero me lo quité de encima.

No odio al tipo que me tiró. Tenía la obligación de hacerlo. No por su ideología política, sino porque si no, lo bajaba yo a él. Tal vez mi sentimiento sea distinto hacia el subversivo urbano que ponía bombas y cometía atrocidades. En Tucumán la cosa era más clara: o ellos o nosotros, cosa de hombres.

Teniente Coronel ® Rodolfo Richter
Especialidad: Paracaidista y Comando.

Actualmente es licenciado en Ciencias Políticas y está cursando el Doctorado.

Ejerce como profesor en la Universidad Católica Argentina.

Desde aquel disparo en la espalda, permanece en silla de ruedas
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Casualmente, esta fotografía tomada por el ERP corresponde a una columna suya vadeando Río Pueblo Viejo
Soldados del Ejército Argentino recibiendo órdenes de un oficial antes de entrar en el monte

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1 comentario:

  1. La Patria hoy,año 2016 está en deuda con sus Héroes de todas las jerarquías y Fuerzas,que lucharon contra estos terroristas organizados e instruidos,muy instruidos.yo tuve cuatro campañas al Monte tucumano,muchos años después hice el curso de Cazador de Monte,recién allí tomé conciencia de los tremendos combates que sucedieron en los Montes Tucumanos.Un recuerdo muy especial al Sargento DARDO MIGUEL JUAREZ,que el día anterior a ser emboscado en el cañaveral,habíamos jugado un partido de fútbol en el R I 19,al Subt BERDINA,al Sold PEREZ,en ellos extensivo a todos los que murieron...¡¡¡ PARA QUE MI PATRIA VIVA !!!

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