domingo 27 de diciembre de 2009

Por qué abortar es progresista


Guillermo Elizalde Monroset
Muchos impugnan la nueva ley del aborto diciendo que abortar no es progresista. Sin embargo, el aborto parece inseparable de la Modernidad y de su ideología nuclear, el progresismo.

¿Qué es la Modernidad? Una reducción y una renuncia. La reducción del ámbito racional a la actividad de la materia, hasta llegar a absolutizarla. La renuncia a descubrir la naturaleza humana, hasta llegar a inven-tarla. En eso dio el "Atrévete a saber" de Kant, la emancipación del entendimiento que había de traer el imperio de la ciencia, el progreso indefinido y la paz perpetua.

Pero las profecías ilustradas no se cumplieron. Como dijo Donoso, cuando se esparció la fe en el paraíso terreno la sangre brotó hasta de las rocas duras. Al febricitante incremento de la técnica le acompañó un inaudito menosprecio del hombre. Llegaron la santa guillotina, la devastación napoleónica, el nacionalis-mo, las sociedades eugenésicas y las guerras mundia-les. Avergonzada, la Modernidad huyó hacia delante y se rebautizó en Postmodernidad, intensificando la reducción y la renuncia modernas hasta el imperio del relativismo. La razón se deshizo en el deconstruc-tivismo, donde todo pierde su valor; el entendimien-to renunció a la verdad, en nombre de una tolerancia donde todo vale. Hoy no hay Auschwitz, no hay Gulag. Pero hay 40 millones de abortos cada año.

¿Cómo es posible que la sociedad moderna, presenta-da como heraldo de la ciencia, del progreso y de la paz, admita tal masacre de seres humanos inocen-tes? ¿Es el aborto un accidente de la Modernidad o una consecuencia esencial de la misma? La respuesta debe tener en cuenta lo difícil que le resulta al pen-samiento moderno sustentar y vivificar al hombre, la familia y la sociedad, los tres elementos básicos de la comunidad política. Mejor dicho, parece que el progresismo infunde una inercia necrótica a estos tres pilares, como si tendiera intrínsecamente a destruir el orden de la vida en común. Veámoslo.

¿Qué es el hombre para la doctrina moderna? Materia evolucionada, de la misma naturaleza que el resto de la biosfera, cuyo estatuto está sujeto a la opinión mayoritaria del momento y puede reformularse a gusto de cualquier ideólogo. Esto tiene dos conse-cuencias. En primer lugar, el concepto de ser humano se licua. No es extraño que el parlamento español debata extender los derechos humanos a los simios, que la ministra Bibiana Aído diga que el nasciturus no es humano, o que Paul Ehrlich y otros biólogos presenten al hombre como un gorgojo para el plane-ta. En segundo lugar, se olvida desde y hasta cuándo el hombre es sujeto de derechos. Por eso catedráti-cos de ética como Peter Singer recomiendan el aborto, la eutanasia y el infanticidio; o el Colegio de Ginecólogos británico solicita matar a los bebés minusválidos. La idea moderna del hombre, que desconoce la dignidad de la persona humana, mina los cimientos de los derechos humanos y justifica la muerte como deber humanitario.

La razón jibarizada de la Modernidad tampoco es capaz de reconocer la naturaleza de la familia. La familia –dice el moderno– es un lugar triplemente peligroso: celebra la maternidad que origina la opresión de la mujer, ceba la bomba demográfica y estorba el adoctrinamiento ideológico del Estado. Por consiguiente, es lógico que la España de Zapate-ro trate de reducir el matrimonio a una unión de Progenitor A con Progenitor B, de cualquier sexo, inmediatamente cancelable por repudio. O que la ONU y la Unión Europea hayan proscrito el término maternidad de su jerga burocrática, y a cambio cohonesten el aborto como "salud reproductiva". De ahí que en Europa, cuna de la Modernidad, no haya niños en 2 de cada 3 hogares y el 20% de los embara-zos concluya en aborto. La esterilidad y la muerte parecen requisitos progresistas para que la familia, escudo del hombre y arbotante de la sociedad, quede inerme ante el Estado.

Sí, el progresismo es letal para el hombre y la fami-lia. Pero también lo es para la sociedad. El clásico ponía en el bien común –el bien de todos sin excep-ción– el fin de la sociedad; el desencantado postmo-derno, que ya no se atreve a proponer bienes, sólo aspira al consenso mayoritario. A la mayoría le corresponde, en la Modernidad, definir lo que es ley y sostener la balanza de la justicia, sin obligación de subordinarse a principios superiores que permitan juzgar las normas. El consenso, que es la expresión política del relativismo, se absolutiza y se antepone al hombre. Así se cumple el sueño de Rousseau y Spinoza: quien está fuera del consenso, de lo política-mente correcto, no merece vivir en la sociedad moderna.

El Estado es el responsable de crear y administrar el consenso, destruyendo para ello las ligaduras de la vida social y manipulándolas con la teta presupuesta-ria. La certidumbre de la ciencia y la técnica funcio-na aquí como bálsamo metafísico, como religión. Ahora bien, bajo la apariencia de concordia hay una sociedad desarmada que ha roto el equilibrio con el individuo, que no puede distinguir el bien del mal y que encierra la libertad en lo políticamente correcto. Una sociedad inane, nihilista, yerma. Su divisa ya no dice "No matarás", sino "Relativizarás". Su fruto es la cultura de la muerte. Sus abortorios producen cada año tantas víctimas como la II Guerra Mundial. Y (dice la ley de Zapatero) no cabe objeción de concien-cia.

Esto es la Modernidad. La reducción de la razón y la renuncia del entendimiento. La disolución del hom-bre, la familia y la sociedad. Pero no siempre fue así. Hubo un tiempo en que la razón levantaba sumas y catedrales, y el entendimiento se aventuraba más allá de lo sensible. Hubo un tiempo en el que Boecio le decía a Tomás de Aquino que el hombre era perso-na, dotado de suprema dignidad; en que Francisco de Vitoria conversaba con Cicerón sobre el asiento de la ley en la razón, y no en la voluntad. La Modernidad olvidó estos logros y menospreció mil años de desa-rrollo. Las consecuencias, hemos visto, son cada vez más sangrientas.

¿Puede el progresismo generar una cultura amable con la vida? No es probable. La Modernidad no traerá una civilización pacífica y justa. Si hay que esperar un verdadero desarrollo humano, es necesario reco-brar la entereza de la razón. Sustituir el Sapere aude del filósofo de Königsberg por el Duc in altum del carpintero de Nazaret es el primer paso para conse-guirlo.


Libertad Digital
22.12.2009
http://www.libertaddigital.com/


viernes 25 de diciembre de 2009

El Tigre Semita

Made in Israel: Elbit Systems Ltd.





Carlos Alberto Montaner

Primero se habló de los cuatro tigres asiáticos: Taiwán, Singapur, Corea del Sur y Hong Kong. Eran países que en el curso de una generación saltaron de la miseria al desarrollo. Luego vinieron Nueva Zelanda (el Tigre Anglo), Irlanda (el Tigre Celta) e incluso Chile, al que comienzan a llamar el Tigre Latino y que parece decidi-damente encaminado a formar parte del Primer Mundo. Lo curioso es que, entre esas historias de éxito, nadie cita la más impresionante de todas: Israel.

Por estas fechas se cumplen sesenta años de la tumul-tuosa fundación de Israel, en el inhóspito arenal del Medio Oriente.

Ahora exportan frutas y hortalizas a Egipto y Jordania.

Casi nadie apostaba por la supervivencia de este pequeño Estado surgido en la tensa primavera de 1948, en medio de los primeros combates de la Guerra Fría. Los padres fundadores eran apenas un puñado de soñadores asediados por decenas de millones de árabes dispuestos a aplastarlos. No tenían ejército ni dinero, y provenían, algunos de ellos, del espantoso matadero nazi, donde seis millones de judíos acababan de ser ejecutados en el más siniestro genocidio que registra la historia de la Humanidad. Tenían, eso sí, una desesperada convicción: iban a construir un espacio seguro y decente en el que el atormentado pueblo judío pudiera sobrevivir al brutal antisemitismo esporádicamente practicado por casi todas las otras naciones monoteístas surgidas de Abraham, el padre común de judíos, cristianos y mahometanos.

Israel lo tenía todo en contra: la geografía, los vecinos, el suelo miserable y seco, la escasa y variada población, incluso el idioma, porque el hebreo era una lengua ritual, prácticamente muerta, confinada a la sinagoga y a la lectura de los libros sagrados, y hubo de ser revitalizada mientras la población judía se comunicaba en los idiomas vernáculos de los países de donde provenía. Unos lo hacían en alemán, otros en polaco o en yiddish; los había que sólo dominaban el turco, el árabe o el griego. En cuanto al factor étnico, había una profunda división entre dos comunidades no siempre bien avenidas: los asquenazíes, generalmente de origen germano-polaco, y los sefarditas, originalmente proce-dentes de España, de donde fueron expulsados en 1492.

No existía, pues, un pueblo judío, sino diversos pueblos judíos forjados en la diáspora; gentes que emigraban desde Yemen, Marruecos, Etiopía y, sobre todo, Rusia. Tampoco poseían un fenotipo dominante que los caracterizara físicamente. Se vinculaban, además, de distintas maneras a la tradición religiosa y cultural del nuevo y desconocido país, ostentando muy diferentes grados de desarrollo intelectual y académico. Variedad que, sin duda, no era el mejor cohesivo para unificar a la vacilante nación que dio sus primeros pasos en medio de una invasión destinada a "echar a los judíos al mar''.

¿Qué han hecho en sesenta años los israelíes con ese mosaico abigarrado y difícil? Han hecho una comple-jísima democracia parlamentaria, reflejo de la diversidad de una vibrante sociedad que hoy cuenta con más de siete millones de habitantes, los cuales disfrutan de todos los derechos individuales, y en la que las poderosas Fuerzas Armadas están subordinadas a la autoridad de los civiles. Han hecho un gobierno razonablemente eficaz, más honrado que la media, pese a las turbulencias en las que han tenido que vivir. Han hecho un país con una población altamente educada y con el menor índice de violencia social del mundo; una población con un 16% de musulmanes, una minoría, también israelí, difícil-mente asimilable, aun cuando constituye el grupo árabe –hombres y mujeres– que más libertades y prospe-ridad posee de cuantos pueblan la tierra.

Israel tiene un per cápita (PPP) de 29.000 dólares, y, de acuerdo con el Índice de Desarrollo Humano de Naciones Unidas, que mide la calidad de vida, forma parte de los treinta países punteros del mundo, entre Alemania y Grecia, pese a que tiene que dedicar a su defensa nada menos que el 8% de cuanto produce, porque ya se ha desangrado en por lo menos tres costosas guerras... y mañana pudiera comenzar la cuarta. Entre esos treinta países punteros no hay ningún otro de Oriente Medio (ni de América Latina, por cierto).

¿Cómo ha logrado Israel este milagro económico? Esencialmente, cultivando su enorme capital humano y sus virtudes cívicas, a base de inteligencia, rigor, trabajo intenso y respeto a la ley, lo que le ha permitido ser muy eficiente en la agricultura, las comunicaciones, la electrónica, la fabricación de equipos médicos, la avia-ción y la industria armamentística; hasta en el ámbito espacial: ya hay satélites israelíes girando en torno a la tierra.

High Tech en láser y aceleradores de partículas...


tecnologías de desalinización del agua...



motores eco-eléctricos, satélites, software, cirugía asistida por ordenador, biología molecular, energía eólica y solar, biocombustibles, navegación nocturna automática por infrarrojos...






No todo, por supuesto, es perfecto en el país, pero para juzgar a Israel siempre hay que preguntarse dónde existe otra sociedad libre y desarrollada que en apenas ¡seis décadas! surgiendo de la nada y contra viento y marea, haya conseguido los logros obtenidos por el pueblo hebreo. Es hora de empezar a hablar del Tigre Semita. Hay que estudiar muy bien lo que allí se ha hecho. Es casi milagroso.


Libertad Digital - Suplementos
15.05.2008

jueves 24 de diciembre de 2009

Terrorismo islámico: la infiltración que no cesa.

soldados musulmanes en el U. S. Army



Eduard Yitzhak

"Sobre los soldados musulmanes en occidente"

El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) de España tiene localizado y controlado a una decena de ex soldados españoles musulmanes integrados en la Yihad Islámica, según confirmaron al periódico La Razón fuentes militares españolas el 24 de noviem-bre de 2008.
Las investigaciones del departamento que dirigía en esas fechas Alberto Saiz no sólo llevaron a detectar a este grupo de ex miembros de las Fuerzas Armadas retornados al Islam o “reconvertidos” al islamismo radical militante, sino que informaron sobre las acti-vidades que realiza una pequeña parte de los solda-dos musulmanes integrados en el Ejército.
En las unidades con una mayor presencia de soldados que profesan esta religión se han constituido vigilan-tes por parte de los islamistas que discretamente velan porque sus correligionarios cumplan los precep-tos islámicos en cuanto a comida y bebida, pese a que en las unidades con un porcentaje mayor de musulmanes hay desde hace tiempo menús especí-ficos para ellos, de modo que puedan compaginar su servicio en el Ejército con profesar su fe.
La Policía Nacional española detuvo el 17 de febrero de 2009 en Granada al militar español Christian P.R.C., 23 años de edad y nacido en Granada, y a Ma-ría Choubina, de 23 años de edad y nacida en Lenin-grado (Rusia), pareja sentimental y ambos practican-tes devotos del Islam, por la edición y difusión a través de Internet de vídeos de contenido yihadista en los que invocaban a la comisión de atentados islámicos en España. [3]
Las investigaciones que dieron lugar a la "Operación Nazarí" se remontan a junio de 2008, cuando se detectaron varios vídeos en internet en los que se exaltaba la figura del muyahidín y se realizaba un llamamiento explícito a la comisión de atentados islamistas en España, y más concretamente en la ciu-dad de Granada, cuyo objetivo es la reislamización de la península ibérica, el Al-Andalus.
El jueves 5 de noviembre de 2009 el psiquiatra militar, el mayor Nidal Malik Hasan, de origen árabe-palestino, fiel devoto y ferviente creyente del Islam de 39 años de edad tiroteó contra soldados y civiles en el cuartel Fort Hood, en el estado norteamericano de Texas.
Según testigos presenciales, Nidal Malik Hasan actuó metódicamente y se dio tiempo para rematar a solda-dos a quienes sólo había herido en la primera refrie-ga. Oficiales (sic) dijeron que cuando el psiquiatra militar musulmán entró en el edificio donde ocurrió el ataque, portaba dos pistolas no reglamentarias de las fuerzas armadas. Pero cuando se paró en un escritorio y comenzó a gritar “Alá Akbar” [Alá es grande], el mayor sólo llevaba un revólver (sic) belga semiautomático (sic) con un cartucho (sic) con capaci-dad extendida a 20 balas. Esto significa que tuvo la oportunidad de recargar al menos cinco veces y poder asesinar a 12 militares y 1 civil y dejar heridos a otras 28 personas antes de ser sometido por dos policías.
Hasan está hospitalizado después de recibir al menos cuatro disparos de los agentes que lo detuvieron. Hasan había distribuido coranes y su tarjeta, llaman-do a los no-musulmanes a convertirse al Islam antes de su Yihad.
El atacante asistió la mezquíta Dar al-Hijrah en Great Falls, Virginia, en el 2001, al mismo tiempo que dos de los terroristas del 11 de septiembre, el Sunday Telegraph ha investigado que el funeral de su madre, se celebró allí en mayo de ese año.
Fieles muy devotos y creyentes muy fervientes del Islam han causado más de 3.308 asesinatos en 65 ataques islamoterroristas en territorio norteamerica-no.
La reacción de la comunidad musulmana del mayor Hassan ha sido la de culpar a los mandos del ejército por la masacre yihadista. La inteligencia militar norteamericana investiga si fue Hassan el que apolo-gizó (sic) sobre los islamo-kamikazes en el blog Nidal Hasan:
No todos los musulmanes son terroristas, pero si que todos los que atentan y asesinan en nombre de su concepto de divinidad son musulmanes. Todos los que cometen crímenes islámicos son musulmanes. El terrorismo islámico, utilizado de manera sistemática a lo largo de décadas, es amparado por los líderes yihadistas y con la complacencia de amplias capas de la población musulmana.
El islamoterrorismo está financiado y apoyado por muchos gobiernos árabes y/o musulmanes. Arabia Saudita con sus madrassas distribuidas por todo el orbe, e Irán con sus peones terroristas sufragan la Yihad, sunnita y chiíta respectivamente. Una gran parte de la población musulmana apoya la Yihad. Excepto el Islam no hay ninguna religión que exalte la matanza de los no creyentes, y también excepto el Islam no hay ninguna religión que exalte el asesinato en su nombre.
¿Cómo es que los fieles más creyentes y fervientes del Islam cometen asesinatos en nombre del Corán, Alá y la Shari´a?
Según algunos pretendidos intelectuales, que ni sa-ben árabe, ni han estudiado en ninguna madrassa, ni en ninguna escuela coránica, los islamoterroristas malinterpretan el Corán y el Islam, pero estos exper-tos no se explican cómo puede ser tan malinterpre-tado el Islam precisamente por decenas o centenas de miles de jeques, mulás, imames, y líderes religio-sos del Islam y por tantos de sus fieles más devotos y creyentes más fervientes, los cuales están dispues-tos a morir y matar en nombre de dicha religión, ni tampoco se explican el porqué del silencio cómplice de tantos millones de musulmanes en el mundo musulmán que no critican, y si en todo caso aplau-den, las matanzas que cometen los yihadistas en nombre de Alá.
Hasta que en el seno del Islam no nazca y triunfe una reforma que deslegitimice la Yihad, rechace el supre-macismo islámico, repudie el islamoterror y busque la paz y la verdadera concordia con los otros credos y creencias, el Islam y sus seguidores serán siempre sospechosos de ser potenciales yihadistas.
Diario de América
13.11.2009


* * *






Florentino Portero
Los restos de la "Alianza de Civilizaciones"

¿Qué queda de la Alianza de Civilizaciones que el presidente español José Luis Rodríguez Zapatero presentó en Naciones Unidas al poco de llegar a la Moncloa? Sobre todo, una cuenta más a pagar.

Lo planteó como la alternativa a la tesis de Huntington sobre la inminencia de una colisión entre culturas. ¿Están hoy más próximas? No. Huntington tenía razón. No es que él lo deseara, como en ocasiones ha dado a entender nuestro presidente, es que observaba la deriva y acertó al advertir de la inminencia del choque. La Alianza no ha servido para acercar posiciones, sino para facilitar la defensa de las tesis islamistas, eso sí a cargo del contribuyente español.

Las simpatías despertadas en Occidente han sido mínimas, de ahí el limitado relieve de sus actos. Los europeos tienen suficientes foros de diálogo con el islam. Lo que quieren encontrar es voluntad de avanzar en la defensa de los derechos humanos, la educación, la igualdad, el respeto a la mujer, la sanidad, los mercados abiertos... en sus estados y la integración de las comunidades musulmanas en los nuestros. Y ambos objetivos están lejos de cumplir-se. Tras el referéndum suizo sobre los minaretes se han realizado encuestas en diferentes países europe-os con resultados preocupantes. En Francia el 46% de la población está en contra de la construcción de minaretes y más del 40 se opone a que se inauguren nuevas mezquitas. En Alemania tres de cada cuatro personas reconoce temer la expansión del islam y en Berlín el 40% rechaza la erección de nuevos mina-retes.

El diálogo con el islam es uno de los temas claves de la agenda política y diplomática de nuestro tiempo, pero debe hacerse desde fundamentos bien distintos. No se trata de ceder desde el relativismo y el senti-miento de culpa, sino de buscar el entendimiento desde el respeto a los derechos humanos y la obe-diencia a la ley.

El referéndum suizo nos interesa porque refleja uno de los problemas que van a caracterizar la vida europea durante las próximas décadas: ¿cómo preser-var la identidad occidental ante una inmigración musulmana que no siempre quiere o logra integrarse? La respuesta no está ni en los minaretes ni en los musulmanes, sino en la conciencia de una Europa decadente que rechaza sus valores y se entrega a un estéril relativismo.

Diario de América
15.12.2009

viernes 18 de diciembre de 2009

CONADEP Lista Revisada de Desaparecidos

Lista revisada en 2008
Reproduce la confeccionada por la

Secretaría de Derechos Humanos del
Ministerio de Justicia de la Nación en 2000

http://www.desaparecidos.org/arg/conadep/lista-revisada/a.html



Nota de Termidorianos:

En 2008, la CONADEP (Comisión Nacional Desaparición de Personas) rectificó su lista de 1984 (8.961 casos) editada como anexo al libro-informe Nunca Más, reduciéndola a... ¡
5.998! La cifra que en el año 2000 la Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia estableció como debidamente acreditada para proceder a indemnizar a las familias.

Por lo tanto, es la única cifra oficial sobre desapariciones forzadas de personas, que la CONADEP define como secuestro y posterior asesinato de opositores políticos a la dictadura militar.

Demás está decir, que no solo no hizo comentario alguno sobre los 3.000 falsos desaparecidos de su lista original, sino que luego ha tenido la desfachatez de sumarlos a los 6.000 inscriptos en el Muro de la Memoria. ¡Y de los Milagros! pues las placas dolarizadas se multiplican como los peces de Galilea.

De todas maneras, como el lector puede verificar en la página oficial de la CONADEP, no se indica la cantidad total de los casos registrados en la nueva lista... que tardó ¡ocho años! en publicar. Y lo mismo ocurre con todas las páginas web de las ONG's dedicadas a la defensa de los Derechos Humanos. Cada una edita listas diferentes (sólo el CELS cuantifica la suya: en ¡3.585! desaparecidos) y todas se cuidan muy bien de numerar secuencialmente los casos para ocultar el total. Estas ceremonias de la confusión y silencios generalizados no son casuales, sino consecuencia de que todas sus cifras son abrumadora-mente menores a la mítica de 30.000 levantada como bandera por la izquierda argentina. Y repetida, contra toda evidencia, por la prensa nacional y extranjera.

Pero el silencio más escandaloso es el de la Secretaria de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia, que no publica en su página web la lista de desaparecidos por los que abonó a sus familias 250.000 USD y entregó a la CONADEP.
Dado que estamos hablando de 1.500.000.000 USD (6.000 casos), y que la surrealista Ley 24.411 que regula estas indemnizaciones dice en su artículo 5º...

"En caso de aparición de las personas mencionadas en el artículo 1º, se deberá comunicar esta circunstancia al juez competente, pero no habrá obligación de reintegrar el beneficio si ya hubiera sido obtenido"

...resulta inevitable deducir que deben haberse produci-do gran cantidad de indemnizaciones fraudulentas; con la obvia complicidad de funcionarios corruptos. Esta ley mafiosa fue propuesta por Néstor Kirchner, redactada por el ex terrorista montonero Ernesto Jauretche, y sancionada en el Congreso por todos los partidos políticos.


Posteriormente, los dos gobiernos Kirchner concedieron arbitrariamente la indemnización a unos 150 casos más, y los incluyeron en el Muro de la Memoria, a pesar de no ser terroristas "desaparecidos" sino muertos en combate.

Por ejemplo: los del ERP que intentaron copar el Batallón de Arsenales en Monte Chingolo, y los Montoneros que hicieron lo mismo en el Regimiento de Infantería de Monte, en Formosa.

También, los Montoneros Fernando Abal Medina (ejecutor del general Aramburu según testimonio de Mario Eduardo Firmenich y Norma Arrostito), y Raúl Yaguer, que murieron combatiendo al resistir su captura y cuyos cadáveres fueron entregados a sus familias. Igualmente, los Montoneros muertos en el "combate de la calle Corro": Victoria Walsh, Ismael Salame y Alberto Molinas.

Otra grotesca irregularidad es la inclusión de Fernando Haymal, el terrorista Montonero que sus camaradas ejecutaron por traición.

Finalmente, se constata que, al igual que en su primera lista de 1984, la CONADEP no añade a los nombres el número de documento de identidad, ni la organización terrorista a la que pertenecían, ni su grado militar en ellas.


jueves 17 de diciembre de 2009

Desaparecidos: dolores y dólares


"Quien controla el pasado controla el presente; quien controla el presente, controla el futuro"
George Orwell – "1984"



Jorge Fernández Zicavo

Uno de los ejes sobre los que la izquierda argentina construye el discurso histórico de su guerra revolucionaria desatada entre 1969 y 1979, es la famosa cifra de 30.000 desaparecidos a manos del llamado "terrorismo de Estado".
Resulta evidente que esa cifra está destinada a ocultar las responsabilidades de las izquierdas terroristas e intoxicar a niños y adolescentes argentinos con un falso relato histórico. La cifra de los 30.000 ha sido repetida machaconamente durante tres décadas hasta conseguir fijarla en la opinión pública nacional y extranjera.
Sin embargo, es posible desmontar la farsa con datos oficiales. No son muchos, pero suficientes para poder desplazar la polémica desde el terreno del mito y la propaganda al de la racionalidad.

Datos:

El 15.12.1983 el gobierno presidido por Raúl Alfonsín creó una Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas
(CONADEP) al objeto de recabar toda la información y documentación necesaria para sustentar un juicio a las Juntas Militares que gobernaron el país a partir del Golpe de marzo del 76. La Comisión terminó el llamado Informe Sábato el 20.09.1984 y lo publicó en el libro Nunca Más, complementado con una lista de 8.961 terroristas y colaboradores capturados y luego "desaparecidos", editado como Anexo 1.


Con todo, la cifra de desaparecidos no tiene sólo implicaciones políticas sino también morales. Han salido a la luz casos de personas registradas como desaparecidas que estaban vivas, y que durante años no hicieron nada para aclarar su situación. Tales como el Procurador General de la Nación, Esteban Righi, ex ministro del Interior del fugaz gobierno de Cámpora. O la juez de la Corte Suprema, Sra. Argibay Molina; o el también juez Alfredo Humberto Meade. Actualmente los tres ya no figuran en los Listados. Pero la existencia de "vivos" que no se dan de baja remite inevitablemente a la cuestión de una más que probable picaresca. Estimulada por el increíble artículo 5º de la Ley 24.411 que dice textualmente: "en caso de aparición de las personas mencionadas en el artículo 1º se deberá comunicar esta circunstancia al juez competente, pero no habrá obligación de reintegrar el beneficio si ya hubiera sido obtenido".

A esta fantasmagoría de resucitados se han sumado dos casos muy singulares.

Se trata de los hijos de Hebe Pastor de Bonafini: la jefa de un grupo ultraizquierdista expulsado de la organización Madres de Plaza de Mayo. En 1995 circularon rumores sobre una supuesta entrevista a su ex marido, en la cual habría afirmado que uno de sus hijos -Jorge Omar- había sido liberado tras su captura y vivía en Barcelona. Como la versión provenía del capitán del Batallón de Inteligencia 601 y fundador del Comando Libertadores de América (la Triple A cordobesa) Pedro Vergez, no ofrecía garantías; pero lo cierto es que su madre no la desmintió. La versión de Vergez puede leerse en su libro Yo fui Vargas. El antiterrorismo por dentro.

La siguiente noticia sobre el caso de Jorge Omar se produjo en 2003 (8 años después del libro de Vergez) al saberse que ambos hermanos habían sido dados de alta en el Padrón Electoral. ¿Quién pudo inscribirlos?

En abril de 2009 seguían empadronados:
(clic-ampliar)





La relación delictiva entre desaparecidos y Padrones ha sido denunciada en la prensa:
Clarín
6 de octubre de 2003
Pablo Calvo

PADRONES SIN CONTROL
SEGUNDA PARTE: Una duda histórica: no se sabe cuántos son los desaparecidos

"El número no hace a la tragedia, pero a 20 años del retorno democrático, el país no sabe con exactitud cuántos son los desaparecidos. Es otra imprecisión de la Argentina mal calculada, donde fallan la mayoría de los padrones que ordenan la vida de sus habitantes.
Aún hoy se encuentran desaparecidos en los padrones; incluso varios fueron afiliados a partidos políticos -de manera apócrifa- luego de la fecha en que fueron secuestrados".

Pero aún hay más inquietantes novedades sobre los hermanos terroristas Bonafini:

En 2008 la Conadep hizo una revisión de sus listados eliminando a Jorge Omar sin dar ninguna explicación.
En el listado de la Conadep vigente desde 1984 a 2008, edición papel, página 61, constaba:
00602-
BONAFINI Jorge Omar -LE. 08383673- desaparecido en La Plata el 06/02/77
00603-
BONAFINI Raúl Alfredo -DNI 10659889- desaparecido en Berazategui el 06/12/77




Raúl Alfredo Bonafini



La lista CONADEP actualizada en 2008 por la Subsecretaría de DD.HH. del Ministerio de Justicia muestra que se ha eliminado a Jorge Omar.

http://www.desaparecidos.org/arg/conadep/lista-revisada/a.html

CONADEP. Lista Revisada de los Desaparecidos en Argentina
Introducción. En 1984 la Comisión Nacional sobre la Desaparición de las Personas publicó una lista con casi 10.000 nombres de personas que habían sido denunciadas como detenidos y desaparecidos. Estas lista contiene muchos errores y omiciones (sic), propios de la naturaleza misma de las desapariciones forzadas. La Subsecretaría de Derechos Humanos ha retomado el trabajo de la CONADEP y recopilado una lista de casos de desapariciones forzadas confirmadas (generalmente a razón de que los familiares de las víctimas solicitaron la indemnización de parte del estado). Aunque esta lista tampoco esta vacía de errores, pensamos que es una contribución importante. Noten que esta lista se caracteriza por sus omiciones (sic). Los nombres de detenidos-desaparecidos cuyas familias no pidieron el resarcimiento o que lo pidieron posteriormente a la elaboración de la lista en el año 2000 pueden no estar incluídos.




Sólo figura Raúl Alfredo.
(clic-ampliar)

http://www.desaparecidos.org/arg/conadep/lista-revisada/a.html

5116 5059 0 BONAFINA DORREGO ANDRES
8308 8215 0 BONAFINI RAUL ALFREDO
2070 2051 0 BONANO LUIS RAUL
2402 2377 0 BONANO JUAN ANGEL
3663 3617 0 BONASORTE MARIA SEDEN, etc.

Sin embargo, en el listado de Fahrenheit verificado el 28.11.2009 Jorge Omar sigue figurando junto con su hermano:
Grupo Fahrenheit

http://www.desaparecidos.org/GrupoF/des/b.html

JORGE OMAR BONAFINI, 26 años. Casado. Argentino. Docente. Estudiante de Cs.exactas. LE No: 8383673 Desaparecido el:8/2/77, No.CONADEP:602 Fue secuestrado de su domicilio en LA PLATA C.Post:1900 Visto en C.C.D. POZO DE BANFIELD el:0/0/77 En testimonio No:02367 Visto en C.C.D. CRIA 5 LA PLATA el:0/0/77 En testimonios Nos:02531, 02543

RAUL ALFREDO BONAFINI ("BIGOTE") 24 años. Soltero. Argentino. Estudiante de Cs natural. DNI No:10659889 Desaparecido el:6/12/77, No.CONADEP:603 Fue secuestrado en BERAZATEGUI C.Post:1884 Visto en C.C.D. POZO DE QUILMES sin indicación de fecha DELEGADO DE PEUGEOT En testimonio No:04185 Visto en C.C.D. LA CACHA el:29/7/78 00/08/78. VISTO HASTA 01/09/78. OBRERO. EST DE ZOOLOGIA. En testimonio No:01830

Otro tanto ocurre en la Web CHOIKE que reproduce los listados de Fahrenheit.
-verificado 28.11.2009-

http://search.choike.org/cgi-bin/choike

SERGIO ANGEL RUA 07/02/77
CARLOS FCO. SIMON 08/02/77
GUILLERMO ABEL ALMARZA 08/02/77
JORGE OMAR BONAFINI 08/02/77
ANGELICA CAMPI 08/02/77
RICARDO CORDERO 08/02/77

http://www.desaparecidos.org/GrupoF/des/fecha.html

ANA PASTOR Edad: 26 Nacionalidad: AR Fecha de secuestro: 02/08/77. Visto en: POZO DE BANFIELD
RAUL ALFREDO BONAFINI PASTOR ("BIGOTE") Edad: 24 Nacionalidad: AR Fecha de secuestro......

http://www.desaparecidos.org/GrupoF/des/noliberados.html

También están registrados ambos hermanos en el muro del Parque de la Memoria.

Por cierto; aunque la lista de perceptores de la indemnización de 250.000 Dólares ha sido declarada secreta por la ya mencionada ley, la Lista Conadep revisada y disponible en Internet recoge los nombres de todos los desaparecidos cuyos familiares reclamaron la indemnización y les fue aceptada por ajustarse a los requisitos. Por lo cual, el pretendido secreto ha sido vulnerado por la propia Subsecretaría de DD.HH. del Ministerio de Justicia.

Todo indica que este siniestro asunto de desaparecidos vivos y vivos desaparecidos apenas ha comenzado a salir a la luz.