martes, 22 de marzo de 2016

24-Marzo-1976: Cuarenta años de ‘Relato’





Jorge Fernández Zicavo

Cuarenta años después, no tiene sentido recopilar lo ocurrido aquel día ni repasar las etapas gubernamentales del Proceso de Reorganización Nacional porque ambos hechos son sobradamente conocidos, pero sí quisiera destacar las columnas vertebradoras del 'Relato CONADEP' sobre el Golpe y posterior 'Proceso'.

1. Golpe de Estado contra un Gobierno constitucional
2. Terrorismo de Estado
3. Genocidio

Obviamente, hubo un Golpe de Estado, un quiebre de la legalidad constitucional, pero el 'relato CONADEP' (en adelante, 'Relato'), omite su contexto histórico.
Lo que se interrumpió el 24-M-76 fue una legalidad republicana meramente formal, al borde de la implosión tras el desastroso Gobierno presidido por María Estela Martínez de Perón y varios años de subversión marxista o conflicto armado interior contra el Estado y la sociedad. Y fue quebrada para restaurarla una vez derrotada la guerra civil revolucionaria desencadenada en 1969 por bandas apátridas subordinadas a una Cuba castrista que, a su vez, en aquellos años de 'guerra fría' era mercenaria de la Unión Soviética. Que esa intervención restauradora debió haber finalizado en 1979, cuando las operaciones contraterroristas ya habían terminado, y no en 1983, no altera lo sustancial: que las FFAA, tras cumplir su misión como última ratio defensiva de la seguridad nacional y de la República fundada en 1853, entregaron el poder a la sociedad civil y regresaron a sus bases y cuarteles.

La segunda columna argumental del 'Relato' es Terrorismo de Estado. Objetivamente no existió tal cosa, sino justamente todo lo contrario: Contraterrorismo de Estado; aniquilación de un 'terrorismo contra el Estado' que pretendía implantar una dictadura comunista de partido único a imagen y semejanza de la castro-cubana. Los únicos aterrorizados fueron los terroristas; el resto de los ciudadanos, y los partidos políticos, incluido el Comunista que repudió la estrategia de lucha armada, no fueron molestados.

La tercera, es el Genocidio de 30.000 'militantes populares' u 'opositores a la dictadura militar' desaparecidos. Esta otra falacia histórica se alimenta de, al menos, tres mentiras:

1- La cifra de 30.000 desaparecidos ya ha sido definitivamente acreditada como falsa; tanto por la actualización del listado CONADEP llevado a cabo por el Gobierno presidido por el nada sospechoso ex montonero Néstor Kirchner en 2006, que estableció la cifra de 6.415, como por el testimonio del ex terrorista montonero Luis Labraña explicando que la cifra 30.000 se eligió arbitrariamente para recibir fondos de un organismo noruego de Derechos Humanos. También es evidente que esa cifra propició el escandaloso reparto de unos 1.800.000.000 de dólares entre familiares de los desaparecidos, una titularidad que, por otra parte, es incierta, pues la lista de perceptores continúa siendo secreta.

2- Respecto a la identidad de los desaparecidos, el 'Relato' se cuida muy bien de silenciar que no eran personas ejecutadas al azar, ni 'por sus ideas' como se alega cínicamente, sino integrantes de organizaciones terroristas alzadas en armas contra el Estado y aniquilados por éste en el curso de una guerra contrarrevolucionaria ordenada extraoficialmente por el presidente Perón y oficialmente por la presidenta María Estela Martínez. Durante 31 años, el listado de la CONADEP no indicó la organización donde militaban los desaparecidos. Acaban de hacerlo hace unos seis meses, y para colmo, con muchos errores.

3- Finalmente, el 'Relato' sostiene una mentira tan grosera, como que las organizaciones terroristas solo operaron contra la dictadura militar del Proceso, es decir, a partir del 24 de marzo de 1976. Produce vergüenza ajena tener que refutarles: su 'lucha armada' se inició entre 1959-60 durante el Gobierno constitucional de Arturo Frondizi (UTURUNCOS), tuvo una segunda fase entre 1963-64 durante el Gobierno constitucional de Arturo Illia (EGP), una tercera durante las dictaduras militares de Onganía, Levingston y Lanusse (1969-1973) y una cuarta durante los gobiernos constitucionales de Héctor Cámpora, Raúl Lastiri, Juan Domingo Perón e Isabel Martínez de Perón (1973-1976); estas dos últimas fases (1969 a 1976) por MONTONEROS, ERP, FAR, FAL y FAP. Es decir, que cuando se produjo el Golpe del 24 de marzo de 1976 la subversión marxista llevaba operando esporádicamente 17 años; y de forma continuada y caracterizada por ella como Guerra Civil Revolucionaria, durante 7 años (abril 1969-marzo 1976).

Termino esta nota con una breve alusión a la teoría de los dos demonios difundida por el Gobierno del ex abogado defensor de terroristas erpianos Raúl Alfonsín.
Es evidente, si aplicamos la lógica causa-efecto, que no hubo dos 'demonios' sino uno: el terrorismo izquierdista que desató su guerra civil revolucionaria. Con dicha 'teoría' se buscaba quitar importancia al accionar criminal del 'demonio' terrorista, volverlo difuso, secundario o meramente anedótico en la percepción de los ciudadanos, y resaltar la violencia del 'demonio' estatal. A su vez, esa simplificación binaria e intoxicadora generó una lógica perversa: si no hubo un 'demonio' terrorista, no hubo víctimas del terrorismo. En consecuencia, impunidad penal para los terroristas victimarios y ostracismo social para sus 18.000 víctimas civiles, policiales y militares (1.094 mortales).

Como es bien sabido, aquella falsificación de la historia iniciada por la CONADEP de Alfonsín (y de marxistas como Sábato, Strassera o Moreno Ocampo), asumida y divulgada por los siguientes gobiernos mediante poderosos aparatos de comunicación y educación, consiguió imponer la narrativa histórica izquierdista en la sociedad, triplicar el negocio de sus hipócritas Derechos Humanos y llevar a cabo los prevaricadores juicios de Lesa Humanidad contra militares y policías que combatieron por la República con decretos emitidos por un Gobierno constitucional. Asimismo, la existencia de las víctimas del terrorismo, a las que una sociedad inmoral y amnésica no quiere ver ni escuchar porque sus testimonios desnudan la farsa del 'Relato', sigue siendo, junto con los presos políticos asesinados en las mazmorras kirchneristas y ahora macristas, el factor esencial de la tan mentada 'grieta': una escisión social que los partidos políticos y los Medios han convertido en crónica gracias a su negativa a abordar la década '70 con datos y documentos históricos, y no con los mitos intoxicadores de una historieta escrita por una izquierda que fue y sigue siendo, apátrida y mercenaria. De Cuba entonces; y ahora, junto con Irán (Quebracho) y Venezuela.

Para muchos argentinos este podría ser el balance de una dinámica histórica perversa que, en este 40º aniversario del 24-M-76, todo indica que continuará bajo el Gobierno de Mauricio Macri.


sábado, 19 de marzo de 2016

La tramposa "desclasificación de archivos"




Jorge Fernández Zicavo

Ante la próxima visita oficial a Argentina del presidente de los Estados Unidos, Hussein Barack Obama, se ha anunciado que habrá una desclasificación de archivos estadounidenses relacionados con el Golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 y la posterior represión de las organizaciones terroristas-paramilitares de extrema izquierda que venían operando desde abril de 1969 para tomar el poder mediante una estrategia de guerra revolucionaria.

Cualquiera que haya estudiado el accionar de dichas organizaciones durante esos siete años sabe que esos archivos sólo aportarán datos accesorios o anecdóticos (aunque a los ciudadanos no informados o desconocedores de las técnicas de manipulación informativa tal vez puedan parecerles espectaculares), porque lo sustancial de la documentación relacionada con las comunicaciones entre la Embajada de EE.UU. en Buenos Aires y las distintas agencias gubernamentales estadounidenses, así como la originada en el seno de las Fuerzas Armadas argentinas para planificar la guerra contrarrevolucionaria, hace ya muchos años que se ha publicado en nuestro país, tanto en la prensa como en libros e Internet. Resumiendo, la anunciada desclasificación será, básicamente, una operación de la propaganda macrista destinada a dotar de espectacularidad al 'deshielo' de las relaciones Argentina-EE.UU. tras la agresividad 'antiimperialista' del régimen de los ex montoneros Kirchner; y durante la oportuna semana del 'deshielo' Cuba-EE.UU.

Pero los publicistas de la Casa Rosada no solo persiguen ese objetivo, sino, también, colocar a Macri en la órbita de la selecta estrella de los Derechos Humanos; esa nueva cruzada progresista y de exquisita corrección política que tantos beneficios políticos y financieros prodiga, y que hasta puede obsequiar a algunos con el Premio Nobel, o con rosarios bendecidos por el izquierdista Papa "Francisco" Bergoglio.

Al respecto, hay que señalar que Macri se ha posicionado en un terreno muy específico de los Derechos Humanos: el diseñado y sostenido durante doce años como política de Estado por el régimen kirchnerista, es decir, 'derechos' exclusivamente para los terroristas aniquilados por las fuerzas militares y policiales siguiendo lo ordenado por decretos de un gobierno constitucional en el contexto de una guerra civil revolucionaria contra la sociedad y el Estado. Asimismo, y como consecuencia de lo anterior, Macri ha confirmado que continuarán los prevaricadores juicios de Lesa Humanidad contra los militares y policías que combatieron al terrorismo.

Este posicionamiento en los Derechos Humanos "K" ya es oficial, una política de Estado del Gobierno Macri, pues tanto él como su jefe del gabinete de ministros Marcos Peña, su ministro de Justicia y DD.HH. Germán Garavano y su secretario Claudio Avruj, han dicho de manera inequívoca en varias entrevistas, que no solo asumen como propia la política de DD.HH. del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, sino que, incluso, han llegado a ponderar sus excelencias:
Garavano. "Banderas y logros en Derechos Humanos que hay que reconocer del gobierno anterior"



Bien. Tras señalar esta demagógica desclasificación de documentos estadounidenses, sostengo que esta operación de propaganda del Gobierno Macri es una tomadura de pelo a los ciudadanos, pues, habida cuenta de que poco o nada aportarán a la documentación histórica de la década ’70, es una perversa maniobra de distracción para encubrir lo único verdaderamente importante que permanece oculto a los historiadores y al pueblo argentino: los archivos secretos cubanos. Concretamente, los del Dpto. América del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (Partido-Estado, recordemos), el organismo encargado de iniciar la guerra revolucionaria en toda América Latina que diseñó, financió, dio asistencia logística (campamentos de entrenamiento militar), coordinó (JCR: Junta Coordinadora Revolucionaria) y supervisó sobre el terreno mediante el personal de Inteligencia de sus embajadas, a todas las organizaciones terroristas latinoamericanas mediante la 'Operación Fantasma': "Hacer de la cordillera de los Andes la Sierra Maestra de América Latina" fue su consigna fundadora.

A continuación citaré algunas de las vinculaciones acreditadas que hubo entre el Estado cubano y la subversión armada en Argentina.

1959. El Estado cubano organizó el primer 'foco' de guerrilla rural: UTURUNCOS, en Tucumán y Santiago del Estero, más una célula de terrorismo urbano en Buenos Aires. Gobierno constitucional de Arturo Frondizi

1963. El Estado cubano organizó un segundo 'foco' de guerrilla rural: Ejército Guerrillero del Pueblo (EGP) en Salta, más una célula de reclutamiento y logística en Buenos Aires, Capital Federal. En esta 'Operación Penélope', participó también la Argelia socialista y las comunistas Checoslovaquia y República Democrática Alemana; todo ello con pleno conocimiento de la Inteligencia soviética. Gobierno constitucional de Arturo Illia.

1966. Una delegación de la heterogénea izquierda argentina asistió a la Primera Conferencia Tricontinental celebrada en La Habana entre el 3 y 15 de enero. Objetivo de la Conferencia: "alcanzar la unidad de las fuerzas revolucionarias de América, Asia y África en sus luchas por la liberación, independencia y soberanía de los pueblos frente al imperialismo". Estos viajes, que se repetirían durante varios años, especialmente para el entrenamiento militar, se hacían clandestinamente vía Praga, donde la Inteligencia checa les daba a los viajeros un pasaporte cubano 'especial' que luego les eran retirados al regresar.

1967: Una delegación de 180 argentinos de distintas corrientes de la izquierda asistió a la Conferencia de la OLAS (Organización Latinoamericana de Solidaridad) celebrada en La Habana entre el 31 de julio y el 10 de Agosto. En ella, el presidente cubano Dorticós y el jefe del Estado, Fidel Castro, proclamaron oficialmente la Guerra Revolucionaria en toda América Latina. En la Conferencia se fundó un Ejército de Liberación (ELN) a escala continental, dividido en Columnas, que denominaron Sectores. A los argentinos, según sus divisiones ideológicas, se les asignaron los sectores 2, 4 y 8.

1968. El Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) celebró su IV Congreso presidido por el secretario general Mario Roberto Santucho, afirmando que coincidían con Cuba en que, Argentina y demás países del Cono Sur, eran la "segunda zona táctica de la guerra antiimperialista del continente" y que, en su primera etapa, la lucha armada en Argentina sería esencialmente "una guerra civil que se iría transformando en una guerra nacional antiimperialista".

1971. En julio, Santucho (en 1970 el PRT había fundado su Ejército Revolucionario del Pueblo: ERP), viajó a Cuba invitado para los festejos del 18º aniversario del asalto de los guerrilleros castristas al cuartel de Moncada.

1972. Tras la fuga del penal de Rawson, los más importantes de los 'cuadros' del ERP, FAR y MONTONEROS se trasladaron a Chile en un avión secuestrado y posteriormente siguieron viaje a La Habana.

1974. En agosto se fundó en Buenos Aires bajo la dirección de Santucho, la JCR acordada en la OLAS cubana. Integrada por ERP, TUPAMAROS de Uruguay, el MIR chileno y el ELN boliviano. Al mes siguiente, tras el secuestro de los hermanos Born, el comandante montonero Firmenich viajó a La Habana y luego a Moscú. De los 60.000.000 de U$D pagados por los Born, 50 fueron depositados en Cuba mediante valijas diplomáticas de su Embajada en Buenos Aires. Es muy posible, por lo tanto, que el viaje de Firmenich estuviera relacionado con esa operación.

1978. En marzo la Conducción del Partido-Ejército Montonero refugiada en México, se trasladó a La Habana. De aquella etapa de residencia ha quedado la conocida foto de la Guardería que el Gobierno les obsequió para sus hijos.

Finalmente, en su libro Nadie Fue, Juan Bautista Yofre identificó a los agentes cubanos de Inteligencia destinados en la Embajada de Buenos Aires que mantenían reuniones periódicas con los jefes de las organizaciones terroristas argentinas.

Naturalmente, también deben tenerse en cuenta los numerosos viajes de izquierdistas a Cuba para los entrenamientos militares. La SIDE calculaba su número en unos 1.500


Terroristas argentinos en campo de entrenamiento de Tropas Irregulares. Guanabo, Cuba.


La conclusión de todo esto es obvia: si tenemos conocimiento de estos datos ¿cuántos serán los que desconocemos, los más 'secretos'?

Estos, los cubanos, serían los archivos verdaderamente relevantes que Macri y su hipócrita operación propagandística funcional al Relato "K", debería pedir al sangriento dictador Raúl Castro si realmente su intención fuera "conocer la verdad, toda la verdad" de lo ocurrido en la década argentina del '70.


domingo, 22 de marzo de 2015

Guerra Revolucionaria y "Proceso". Una Tesis

Ernesto Sábato entregando el informe CONADEP a Raúl Alfonsín


Este texto sobre el 24-M-1976 pretende refutar el Relato sobre la década 1970 elaborado por quienes desencadenaron la tragedia. Los objetivos de esa historieta falsaria iniciada con la secuencia CONADEP, NUNCA MÁS, CAUSA 13/84 ordenada por el Presidente de la República y abogado defensor de terroristas Raúl Alfonsín; y articulada por los izquierdistas Sábato, Strassera, Moreno Ocampo, y madres de terroristas como Bonafini, Meijide y Carlotto son bien conocidos: 240.000 USD a familiares de terroristas ejecutados; transformar a los victimarios sobrevivientes en víctimas para dotarles de impunidad penal; subvenciones para fundar lucrativas ONG's de Derechos Humanos, etc.
El capítulo final del Relato, escrito por el régimen de los ex montoneros Kirchner, legitimó el terrorismo "político" mediante una inconcebible apología oficial sin precedentes en el mundo: el Museo de la Memoria en la ESMA y el Parque de la Memoria en la costanera porteña. Asimismo, con la complicidad de jueces prevaricadores y falsos testigos, encarceló de por vida a militares y policías que derrotaron al terrorismo marxista.

En aras de la brevedad que requieren las lecturas en Internet, para esta propuesta de un "contra Relato conadep-kirchner-montonero", he optado por una estructura esquemática tipo Tesis, que también podría servir a profesores de Historia como plataforma para un debate.


EL PROCESO
24-M-1976
Causas y Efectos

Tesis:

-En 1969, cuatro Organizaciones Político Militares (OPM) de ideología marxista (aunque dos de ellas se camuflaran como peronistas), iniciaron una Guerra Revolucionaria a escala de guerrilla urbana con el objetivo estratégico de llegar a conformar un Ejército Guerrillero regular que pudiera aniquilar al Ejército de la Nación, tomar el poder y proclamar una República Socialista con dictadura de Partido Único.

-Combatiendo la ofensiva sediciosa de las OPM, primero mediante un Código Penal que calificaba los delitos terroristas como "comunes", y después mediante decretos de Estado de Sitio y Aniquilación, el Estado derrotó definitivamente el desafío de la subversión armada en noviembre de 1979.

-En 1983, cumplido el objetivo de impedir que la República democrática-liberal constituida en 1853 fuera destruida por mercenarios argentinos del Estado cubano, las FFAA convocaron elecciones y entregaron el poder al partido vencedor de las mismas, la Unión Cívica Radical.


Probatio
Antecedentes y Desarrollo

1-
Las izquierdas latinoamericanas convocadas por el gobierno cubano en La Habana (agosto, 1967) para celebrar la Primera Conferencia de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS) acordaron iniciar en todo el subcontinente la Lucha Armada y/o Guerra Revolucionaria con el objetivo estratégico de tomar el poder previa aniquilación de los ejércitos nacionales, e implantar repúblicas socialistas. Esta Guerra Revolucionaria contra todos los países de América Latina fue proclamada por el Presidente Osvaldo Dorticós al inaugurar la Conferencia, y por el Jefe del Estado, Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas y Secretario General del Partido Comunista de Cuba, Fidel Castro, al causurarla.

Para ello se decidió fundar un Ejército de Liberación Nacional (ELN) supranacional a cuyo mando se pondría el Che Güevara una vez concluyera victoriosamente su campaña guerrillera en Bolivia que entonces estaba en la fase inicial de organización logística. El ELN fue subdividido en Sectores que identificaban un país, o una organización revolucionaria cuando había varias. Para Argentina se asignó el Sector 1 a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) fundadas durante la OLAS; el Sector 2 al Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) que en 1970 fundaría su Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP); y el Sector 8 a pequeños grupos de la izquierda "peronista" que en 1969 fundarían MONTONEROS. Todas las OPM tuvieron como denominador común, que la casi totalidad de sus integrantes había militado en el "stalinista" Partido Comunista Argentino, y en el citado PRT que también era un Partido Comunista aunque de tendencia "trotkista".
Conferencia OLAS
Agresiones armadas de Cuba a países latinoamericanos antes de la OLAS

2-
En 1969 los Sectores argentinos iniciaron la Guerra Revolucionaria.
Operaciones terroristas y militares de 1969
Secuestro y asesinato de Aramburu

3-
La Guerra Revolucionaria argentina puede datarse fácilmente. Su primera operación militar fue el 5 de abril de 1969 (FAL) y la última el 13 de noviembre de 1979 (MONTONEROS). Total: 10 años y 8 meses.
Operaciones terroristas de 1979

4-
Durante esta guerra las Organizaciones Político Militares cometieron 1.094 homicidios, 1.748 secuestros, 45 copamientos de unidades militares, policiales y de seguridad, atentados explosivos a un buque de la Armada y a un avión de la Fuerza Aérea, 5.215 atentados explosivos, 2.400 robos de armamento, etc.
La existencia de un estado de Guerra Revolucionaria y/o Guerra Popular que hoy la izquierda niega, fue reconocida no solo por la OLAS y todas las OPM en centenares de documentos orgánicos y en su prensa, sino por la nada sospechosa Causa 13/84 que condenó a cadena perpetua a los miembros de las Juntas Militares del Proceso.
Acta fundacional del ERP
Algunos documentos de Montoneros
Causa 13/84

5-
Las dos más importantes de estas OPM (ERP y MONTONEROS) fundaron mini-ejércitos estructurados por Comandancia General, Estados Mayores regionales, Fábricas de Armas y Explosivos, Inteligencia, Sanidad, Finanzas, Propaganda, Relaciones Exteriores, Prensa, Imprentas para prensa y falsificación de documentos, Cárceles del Pueblo, Reglamentos, Código de Justicia Militar y Tribunales, etc. Sus unidades de combate fueron Compañías de 90 efectivos. En una ocasión (ERP: Monte Chingolo) encuadró tres para conformar un Batallón.
Reconstrucción de las ocho Unidades del Ejército Argentino copadas por las OPM

6-
El Estado las reprimió legalmente aplicando el Código Penal: juicio con todas las garantías procesales, condena y prisión. Pero en la madrugada del 26 de mayo de 1973 el flamante gobierno peronista-montonero presidido por Héctor Cámpora indultó a 363 terroristas entonces encarcelados, anuló las pocas y moderadas leyes antiterroristas vigentes y disolvió la Cámara Federal en lo Penal creada durante el gobierno militar ‘de facto’ presidido por el general Lanusse para juzgar los delitos de índole terrorista.
Los sucesos del 25 de mayo de 1973

7-
Como consecuencia de estas medidas acordadas por un gobierno claramente cómplice de las OPM, estas iniciaron una segunda fase de accionar terrorista-militar que alcanzó niveles inauditos de violencia e involucró a toda la sociedad argentina en una sangrienta guerra civil. Decretos de Estado de Sitio y de ilegalización del ERP y Montoneros por el delito de Sedición emitidos por el gobierno de "Isabel" Perón no dieron fruto alguno. Ante el despliegue de una fuerza guerrillera rural del ERP en la provincia de Tucumán con el objetivo de consolidar una "zona liberada" y pedir que fuera reconocida internacionalmente, en febrero de 1975 el gobierno de "Isabel" Perón decretó que fuera aniquilada por el Ejército. Posteriormente, tras el sangriento ataque del Ejército Montonero al Regimiento de Infantería de Monte 29, en Formosa, decretó que las Fuerzas Armadas aniquilaran la subversión en todo el territorio nacional.
Decreto 261/75 Aniquilar subversión en Tucumán
Decreto 2772/75 Aniquilar subversión en todo el país

8-
Debido a la anarquía política e institucional propiciada por el catastrófico gobierno de "Isabel" Perón, el 24 de marzo de 1976 las FFAA lo depusieron mediante un Golpe de Estado. El periodo que siguió a continuación, bautizado por las FFAA como Proceso de Reorganización Nacional, tuvo como objetivo prioritario el definitivo aniquilamiento de las OPM ordenados por los citados Decretos.

9-
En el curso de la guerra contraterrorista o contrarrevolucionaria del Estado (febrero de 1975 - noviembre de 1979) las FFAA ejecutaron sumariamente a 7.000 prisioneros de guerra: miembros de las OPM, ya fueran combatientes o activistas de sus aparatos políticos-sindicales clandestinos.

El balance total en bajas mortales de la Guerra Revolucionaria 1969-1979 fue de 7.000 terroristas ejecutados sumariamente (más unos 250 muertos en combate), y 1.094 civiles y miembros de las fuerzas del Estado muertos en atentados y/o en combate.


Peroratio (recapitulación)

La metodología operativa utilizada por las FFAA para penetrar y destruir la blindada estructura clandestina de los grupos terroristas, también tuvo que ser clandestina por obvias razones de eficacia; pero ese accionar táctico formalmente irregular (incluidas las ejecuciones de prisioneros) no dejó de ser legal, pues estuvo supeditado al objetivo estratégico (aniquilación) decretado por un gobierno constitucional. De ahí que sea una disparatada contradicción en los términos considerar "Terrorismo de Estado" el accionar del Estado contra el "Terrorismo contra el Estado". Los gobiernos de El Proceso fueron -obviamente- ilegales, pero su aniquilación de las organizaciones terroristas fue, además de justa y subordinada a la cruel lógica de toda guerra, legal; si bien algunos consideramos que haber hecho desaparecer sus cadáveres fue un error: se debió juzgar a los terroristas por tribunales de guerra y fusilar a los condenados a la pena de muerte.

De lo anterior se deduce que denominar "víctimas del terrorismo de Estado" a quienes se alzaron en armas contra el Estado, es una mera consigna de propaganda utilizada por la izquierda derrotada; y mucho más cuando se califica a esas "víctimas" como "opositores, militantes políticos, militantes populares...", con la sinuosa pretensión de considerar partidos políticos a las organizaciones terroristas. Recordemos que, como ya había demostrado antes en efímeros intentos (Uturuncos, 1960. Ejército Guerrillero del Pueblo, 1964) y volvería a hacerlo entre 1973-1975, la "izquierda armada" operó indistintamente contra gobiernos civiles constitucionales: Frondizi, Illía, Cámpora, Perón, "Isabel" Perón; y gobiernos militares dictatoriales: Onganía, Levingston, Lanusse y las Juntas del Proceso.

En consecuencia, los "desaparecidos", en tanto que combatientes y/o activistas periféricos de una OPM, no fueron "opositores políticos" sino prisioneros de guerra ejecutados en el transcurso de la misma.
Y también las OPM ejecutaron a sus prisioneros: Aramburu, Oberdan Sallustro, Ibarzabal o Larrabure, entre otros.

Jorge Fernández Zicavo



jueves, 19 de marzo de 2015

El infierno de Hölderlin



Hermann Tertsch


"Lo que siempre ha hecho del Estado un infierno en la tierra es que el hombre intentara convertir la tierra en su cielo".

Estas palabras del poeta alemán Friedrich Hölderlin fueron pronunciadas mucho antes de que Hitler planeara el mundo germánico perfecto, de que Lenin se lanzara a fundar el «paraíso de los trabajadores» y de que Pablo Iglesias llamara a «tomar al asalto el cielo» en una España maltrecha por la crisis, harta y agotada de una clase dirigente inane, descreída e impotente. Pero a ellos tres se refería, como a tantos otros que han tratado, tratan y tratarán de organizar el bienestar y la felicidad colectiva y siempre, invariablemente, han generado infiernos muchos de ellos casi inconcebibles en su monstruosidad y crueldad. Siempre ha habido voces que advirtieron sobre el peligro de los proyectos totalitarios antes de que estos se consumaran. Desde las opciones meramente confiscatorias y autoritarias hasta las más brutalmente criminales, todas las diversas formas del socialismo y nacionalsocialismo anunciaron de una forma u otra su auténtica naturaleza. Siempre hubo quienes dieron la voz de alarma. Pero no se les hizo caso. Y llegó el infierno. Millones de trágicas muertes y miserias vividas después, hoy ya nadie sabe de aquello. Y vuelven las «ofertas celestiales» de asalto al bienestar y fáciles soluciones para las angustias cotidianas.

La libertad es un tesoro individual, una experiencia personal que se hace colectiva en la democracia. La democracia es una institución básicamente individualista. Se basa en el carácter único e insustituible, en el carácter único y sagrado del individuo humano. Y parafraseando a Friedrich Hayek, la democracia está por ello en conflicto con todas las formas de socialismo, incluidos sus peores perversiones del comunismo, fascismo y nazismo. El gran vienés cita en este sentido en su imprescindible «Camino de servidumbre» a Tocqueville en un discurso de 1848: «Democracia y socialismo no tienen nada en común salvo una palabra: igualdad. Pero sean conscientes de la diferencia: mientras la democracia busca la igualdad en libertad, el socialismo la busca en la restricción y la servidumbre». El descrédito del liberalismo en Europa viene de lejos. Ya cuando llegan al poder las ideología totalitarias en los años Treinta, apenas quedaban liberales. Tras la guerra, con el enemigo de la democracia y rival comunista como sistema social allende el Telón de Acero, la socialdemocracia se impuso como doctrina del sistema en Europa Occidental. A todos los partidos. Pero aun existían fuerzas liberales y músculo moral para denunciar y cuestionar el rodillo igualitario. Y sobre todo para defender el imperio de la ley. Hoy, con la introducción del componente ideológico de la corrección política, grotesco invento totalitario surgido de las universidades norteamericanas, las fuerzas antiliberales se han hecho con el control ideológico de todo el sistema en Europa. Desde una izquierda siempre totalitaria hasta la derecha acomodaticia, sin principios, cobarde o reaccionaria, todos se han unido bajo el paraguas ideológico de esa corrección con la que aplastan las expresiones independientes de denuncia. Así la sociedad se ha privado a sí misma de los mecanismos correctores imprescindibles en la democracia. Asistimos, con el socialismo del pensamiento, al final de la verdad. Que es perseguida con saña. Y con la verdad, se destruyen todos los fundamentos morales. Por eso esta sociedad no tiene ni músculo ni sus líderes criterio. Y es hoy incapaz de reaccionar, más allá del lamento y la cataplasma, ante las grandes amenazas que se ciernen sobre ella. Todas decididas a imponernos en la tierra ese cielo del que hablan los nuevos comunistas y los islamistas de siempre. Lo que ya Hölderlin sabe que era el infierno.

ABC
Sevilla
13.01.2015
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Sobre el autor: Inició su carrera profesional en la Agencia EFE como corresponsal para países de Europa Central y Oriental. En 1985 se incorporó al diario EL PAÍS como corresponsal en Bonn y Varsovia. A principios de los años 90 cubrió las guerras de los Balcanes como enviado especial. Entre 1993 y 1996 fue subdirector de este diario y responsable de la sección Opinión. En 1996 dejó la subdirección, manteniendo una columna de opinión hasta 2007.
Desde mayo de ese año y hasta la fecha, es analista político, crítico y entrevistador del diario ABC. Asimismo, tiene en este diario su columna "Montecassino".

Radio y Televisión
Desde 2004 colaboró en la emisora de radio Onda Cero, interviniendo como contertulio en el programa "Herrera en la onda".
Desde 2006 acudió también como analista político al programa de Telemadrid "Madrid opina". Entre junio de 2008 y marzo de 2010 presentó y dirigió el espacio nocturno de Telemadrid "Diario de la noche" con el que sigue colaborando desde entonces como analista.







sábado, 14 de marzo de 2015

El sentido de la Contrarrevolución

Foro de Sao Paulo


Agustín Laje
La Prensa Popular

Si la década del ’90 fue, según la terminología impuesta y comúnmente utilizada, la “revolución neoliberal” que embistió contra el Estado de bienestar, sería dable caracterizar el período que va desde el cierre de aquella década hasta nuestros días como la era de la “revolución neomarxista” que se manifestó a través de los experimentos populistas latinoamericanos.

Habrá quienes arguyan que es demasiado exagerado tachar de “revolución” estos momentos históricos. En efecto, la idea de “revolución” ha sido acompañada, en el marco del imaginario colectivo, por la idea de un quiebre institucional con arreglo al uso de la violencia. Son los restos que quedan en el subconsciente colectivo de las teorías revolucionarias del marxismo-leninismo.

Pero la revolución no tiene por qué ser violenta ni súbita. La revolución puede también ser lenta e inadvertida. Ello lo mostró Antonio Gramsci, desde la izquierda en sus Cuadernos de la cárcel, y Plinio Correa de Oliveira, desde la derecha en Revolución y contrarrevolución y en Diálogo: trasbordo ideológico inadvertido.

Por revolución no deberíamos entender mucho más que un cambio significativo en la configuración estructural y supraestructural del orden social, para utilizar terminología propia del marxismo; es decir, profundos cambios económicos, pero también políticos, jurídicos, ideológicos y, en resumen, culturales.

Nadie podría negar, en efecto, que el neomarxismo ha introducido cambios de fondo en todas las dimensiones destacadas. Despojado de las teorías clasistas tradicionales a las que sustituyó por nuevas “posiciones de sujeto” que no están definidas por la variable económica (y por tanto no se las puede interpretar en términos de clase); resignado respecto de encontrar un “sentido” a la marcha de la historia; abandonado el materialismo propio de lo que se denominó “marxismo vulgar” y habiendo otorgado, al contrario, gran importancia a las variables superestructurales, el “neomarxismo” llevó a cabo su revolución sin necesidad de “combatir al capital” a través de la lucha armada como otrora.

Definir el contenido de esta revolución de forma exhaustiva llevaría probablemente un libro entero. No obstante, aquí marcaré los principales puntos para luego describir cuál debería ser el sentido de la contrarrevolución.

En términos estructurales, la revolución neomarxista decidió alterar el postulado básico del marxismo clásico referido a la colectivización de los medios de producción. En su lugar, el neomarxismo ha exacerbado la colectivización de la producción misma. Ha aprendido, con la experiencia soviética, que la abolición total de la propiedad privada conduce indefectiblemente a la destrucción económica (la escuela austríaca de economía ya demostró acabadamente que el cálculo económico es imposible allí donde no hay propiedad privada). Luego, de lo que se trata es de permitir el mínimo grado posible de propiedad privada y el resto, colectivizarlo desde el Estado. Los países latinoamericanos que han sido sumergidos en esta revolución, no por casualidad soportan las mayores cargas tributarias y consuman los más desfachatados procesos de estatización.

Salvando las distancias, tanto el marxismo como el neomarxismo han experimentado en sus primeros momentos un agigantamiento de la “torta” que se disponían repartir. En el caso del primero, la inmensa incorporación del factor de la producción “trabajo” al sistema productivo soviético le dio al mismo un ensanchamiento que con el tiempo iría decayendo estrepitosamente hasta implosionar. En el caso del neomarxismo, las condiciones económicas del comercio internacional (el precio de los comodities fundamentalmente) le brindaron un contexto favorable que aquél desperdició por completo y ahora la ineficiencia del sistema ha quedado a las claras (inflación, recesión y desempleo).

En términos superestructurales, debemos contemplar al menos tres dimensiones: jurídica, política y cultural.

Respecto de la primera, ha prevalecido una teoría de la justicia que anula la responsabilidad individual en dos terrenos cruciales: el económico y el criminológico. En efecto, se ha instalado en la opinión pública la idea según la cual los demás deben pagar por el fracaso económico de los otros, sencillamente porque éstos no tendrían que ver con su suerte sino que estarían determinados por “las condicionantes de una sociedad capitalista intrínsecamente injusta”. Lo propio se dirá en el terreno criminológico: el delincuente que asesina por un par de zapatillas no eligió apretar el gatillo, sino que fue obligado a hacerlo por “la sociedad que lo puso en esa posición”, incluido aquel desdichado al que la bala le atravesó la cabeza. No es de extrañar, bajo estas teorías de la justicia que invierten el sentido original de la justicia (dar a cada uno lo suyo), que las sociedades latinoamericanas que han caído bajo la revolución neomarxista sean aquellas que presenten en la región las mayores tasas de homicidio (Venezuela), robos (Argentina), y que sean al mismo tiempo aquellas donde la cultura del trabajo mayormente se ha perdido.

Respecto de la dimensión política, la revolución neomarxista ha instalado la lógica del populismo disfrazada de “democracia radical” como gusta llamarla Ernesto Laclau y Chantal Mouffe. En concreto, la idea de democracia como un medio para la libertad individual y la igualdad ante la ley (únicas concepciones de libertad e igualdad que permiten una concepción plural y abierta de la idea de “pueblo”), ha dado paso a una idea de democracia como camino hacia la igualdad material. El igualador, bajo la lógica populista, es el caudillo que logra interpretar, casi de manera mística, los deseos de un “pueblo” que, al no incluir a toda la ciudadanía sino a los designados como “pueblo” por el caudillo, se vuelve excluyente y totalitario (pues busca totalizar la parcialidad como admite el propio Laclau).

Finalmente, la dimensión cultural de la revolución neomarxista puede ser resumida en los siguientes puntos: cultura del facilismo; cultura del subsidio; igualitarismo moral; igualitarismo cultural; destrucción de la familia como núcleo básico de la sociedad; veneración a lo vulgar disfrazado de “popular”, etc.

Si tales son, en forma harto sintética, las componentes fundamentales de la revolución neomarxista, ¿cuál debe ser entonces el sentido de la contrarrevolución?

Antes de responder la pregunta, es importante destacar que hablar de contrarrevolución no es lo mismo que hablar de restauración. En efecto, la restauración busca volver a un tiempo histórico que precedió a la revolución. La contrarrevolución, al contrario, supone una revolución de signo contrario a la revolución en ciernes o triunfante, independientemente de que ese estado de cosas haya existido en tiempos pretéritos o constituya un momento histórico jamás alcanzado.

Nuestra pregunta de más arriba se contesta, entonces, con arreglo a la lógica más elemental: la contrarrevolución al neomarxismo debe tomar la dirección diametralmente opuesta a la revolución neomarxista. Esto es: en economía propender a la desregulación de los mercados, garantizar la seguridad jurídica, los derechos de propiedad y minimizar las funciones del Estado maximizando su efectividad en aquellas funciones que le son naturales (justicia, seguridad, defensa, salud); en política instalar una visión de la democracia como medio para la libertad del pueblo, entendido éste no como una entidad metafísica sino simplemente como el conjunto de todos los ciudadanos, donde los límites al poder son la consecuencia lógica de la heterogeneidad intrínseca a un pueblo concebido en dichos términos; en la dimensión jurídica lograr instalar una teoría de la justicia donde la responsabilidad individual esté en la base de la convivencia social pacífica; y finalmente, en el terreno cultural, divulgar la cultura del trabajo, la cultura del esfuerzo, mostrar la conveniencia de ciertos valores respecto de otros y renegar de la popularidad de lo vulgar.

La era del neomarxismo parece estar acabando de a poco. La pregunta que queda abierta es: ¿contrarrevolución o reformismo?


martes, 25 de noviembre de 2014

Decálogo Contra Relato kirchner-montonero





Jorge Fernández Zicavo

1- La Guerra Civil Revolucionaria 1969-1979 no fue consecuencia de una fantasmagórica "lucha de clases" ni una "guerra de liberación nacional contra el imperialismo yankee", sino el frente de batalla argentino de una guerra revolucionaria a escala continental proclamada oficialmente por el Estado cubano, satélite a su vez, del imperialismo soviético que disputaba militarmente a Estados Unidos varias zonas del Tercer Mundo.

2- Por si hubiera alguna duda, Fidel Castro reconoció públicamente que alentó y apoyó la Subversión Armada en toda América Latina. De todas maneras, para la Historia su tardío reconocimiento fue meramente anecdótico.

3- Los Desaparecidos... ¿"opositores a la dictadura"? Eran terroristas mercenarios del Estado cubano, y operaron bajo gobiernos dictatoriales y constitucionales; más aún, iniciaron la Lucha Armada con pequeños focos guerrilleros bajo los gobiernos de Frondizi e Illía, y volvieron a hacerlo más tarde con Ejércitos irregulares bajo los gobiernos de Perón y de María Estela Martínez. Ocho Batallones, Regimientos y Guarniciones del Ejército copados a sangre y fuego, así como un Hércules de la Fuerza Aérea derribado y un Destructor de la Armada dinamitado; además de cientos de homicidios, secuestros, atentados explosivos, ataques con granadas a Comisarías y vehículos policiales, etc. demostraron inequívocamente que la Nación estaba siendo atacada por fuerzas mercenarias nativas decididas a tomar el Poder y proclamar una República Socialista. Por todo ello, resulta cuanto menos desopilante el argumento "militantes populares que se oponían a la dictadura militar para restituir la democracia y rechazar sus políticas económicas neoliberales".

4- Obviamente los gobiernos golpistas de El PROCESO fueron ilegales, pero su Aniquilación del terrorismo marxista fue legal. Mera continuación de las operaciones militares contra la subversión iniciadas un año antes por decretos del Poder Ejecutivo presidido por María Estela Martínez de Perón.

5- Los ocho años de dictadura militar evitaron al pueblo argentino sufrir décadas de una Dictadura del Proletariado erpio-montonera.

6- Los ocho años de economía neoliberal evitaron al pueblo argentino sufrir décadas de una miseria socializada "a la cubana".

7- La ejecución de 7.000 terroristas evitó que millones de argentinos tuvieran que huir de una Patria Socialista como huyeron 1.200.000 cubanos a Miami a través de una mar plagado de tiburones.

8- Cuatro años (1976-79) con Centros Clandestinos de Detención evitaron al pueblo argentino décadas de GULAG's castro-stalinistas.

9- Durante los gobiernos de EL PROCESO los ciudadanos no vinculados a organizaciones terroristas continuaron sus vidas cotidianas con total normalidad, y comprobando con alivio cómo el accionar terrorista iba disminuyendo día tras día. En una Argentina que no era como ahora un Narco-Estado, y en la que no había violentas bandas piqueteras, motochorros homicidas, entraderas, salideras, secuestros express, ni una metástasis de Villas Miserias gobernadas por las mafias de la inmigración clandestina.

10- Las Madres y Abuelas de los terroristas legalmente ejecutados por el Estado fueron cómplices de sus crímenes contra el Estado y la población civil; y ahora son mercenarias muy bien pagadas del corrupto Régimen Kirchner.







lunes, 10 de noviembre de 2014

Bergoglio facilitó varias fugas de subversivos

05.07.2013 Papa Bergoglio recibe a Víctimas de atentado AMIA. Cuarta desde la derecha: Alicia Beatriz Oliveira



Jorge Fernández Zicavo

La afirmación que titula esta nota se basa en el testimonio de Alicia Beatriz Oliveira. Ex jueza de Menores, ex Defensora del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires y ex Secretaria de Derechos Humanos del Ministerio de Asuntos Exteriores. Amiga personal de Jorge Bergolio desde cuando éste era Cardenal.

Como puede comprobar el lector tras consultar el Link, su testimonio es inequívoco y concluyente: Jorge Bergoglio facilitaba a subversivos y/o terroristas la fuga del país. Y con un grado de complicidad que llegó al extremo de permitirles suplantar su propia identidad.

“Él saludaba a la gente y ahí aprovechaba para hablar con gente (sic) para sacar del país. Una vez había un joven que no podía salir porque estaba muy “marcado”. Pero era parecido a él. Le dio su Cédula de Identidad y su clergyman (traje eclesiástico) para que pueda escapar”.

Por su parte, según testimonio de la periodista Claudia Peiró la ex jueza Oliveira facilitaba el retorno clandestino al país de "exiliados" (sic) previamente fugados que regresaban para continuar sus actividades criminales: una deducción obvia, si tenemos en cuenta que lo hacían cuando “la dictadura militar” todavía estaba en el Poder. ¿Con qué otro motivo si no, emprendían ese retorno bajo un régimen que aún en sus últimos años seguía ajusticiando a los pocos terroristas que podía localizar? Recordemos que hasta 1980 la Conducción Nacional en el exterior del Partido-Ejército Montonero seguía mandando comandos al país para realizar operaciones de “contraofensiva”.

“Me consta (escribió la periodista) que puso en riesgo su vida muchas veces, no sólo por su posicionamiento político en aquellos años, sino porque tuvo disposición y coraje para ayudar a quienes eran perseguidos. Como cuando viajaba al Brasil, hacia fines del Proceso, para acompañar a exiliados (sic) que regresaban al país, todavía bajo estado de sitio y por lo tanto todavía en la ilegalidad y con riesgo de ser arrestados o incluso secuestrados. Ella aceptó acompañarlos, cruzar con ellos la frontera, por si eran detectados”.

Finalmente, y aunque el lector ya lo habrá advertido, no puedo dejar de resaltar el cínico truco semántico utilizado por la Sra. Oliveira cuando, para no identificar como "terroristas" o "guerrilleros" a los individuos con los que ella y Bergoglio colaboraban, utiliza la palabra, o mejor dicho la No-Palabra, pues nada nombra, “gente”.
¡Gente!




jueves, 6 de noviembre de 2014

Los Decretos Secretos del Ejército Argentino




Jorge Fernández Zicavo

En abril de 2013 el Boletín Oficial de la República Argentina publicó varios Decretos Secretos relacionados con la lucha antiterrorista emitidos por los gobiernos de María Estela Martínez de Perón y de las Juntas militares entre 1974 y 1983.

Los mismos consistían en órdenes de Arresto a personas vinculadas a organizaciones terroristas con el status 'a disposición del Poder Ejecutivo Nacional'. También hubo decretos que cambiaban el arresto carcelario por libertad vigilada, y otros que concedían la libertad definitiva dentro o fuera del territorio nacional.

Obviamente, en aquellos años en que los terroristas eran interrogados en Centros Clandestinos de Detención y posteriormente ejecutados sumariamente, esos 'Presos PEN' podían considerarse afortunados, ya que su detención legal en prisiones del Estado y con derecho a asistencia letrada, visitas de familiares, etc., les garantizaba la vida.

Tras los previsibles comentarios que estos decretos recibieron en la prensa, el tema fue pronto olvidado. Sin embargo, una lectura minuciosa permite descubrir que son algo más que burocráticas listas con nombres y apellidos. Estos documentos oficiales ponen en evidencia algo hasta ahora interesadamente soslayado: que las excarcelaciones de personas vinculadas con organizaciones terroristas firmadas por todos los generales-presidentes del Proceso de Reorganización Nacional, pero de manera particular por el último de ellos, el General Reynaldo Bignone, fueron de hecho una "Amnistía" (en sentido de facto pues técnicamente fue un Indulto presidencial) tan siniestra e inmoral como aquella de infausta memoria firmada por el Presidente-montonero Héctor Campora en mayo de 1973.

Nota: El Indulto extingue la responsabilidad penal, perdona la pena, pero el indultado seguirá siendo Culpable. La Amnistía va más allá, añade el perdón del Delito.

Este Indulto a delincuentes terroristas ya había sido previsto en la Ley de Pacificación Nacional 22.924 fechada el 22 de septiembre de 1983 cuyo artículo 1º sancionaba:

Decláranse extinguidas las acciones penales emergentes de los delitos cometidos con motivación o finalidad terrorista o subversiva, desde el 25 de mayo de 1973 hasta el 17 de junio de 1982...

Pero en realidad, esta Ley era también un auto-indulto o auto-amnistía con la que los militares pretendían blindarse penalmente en caso de ser juzgados por delitos derivados del accionar antiterrorista. El Artículo 1º continuaba...

Los beneficios otorgados por esta Ley se extienden, asimismo, a todos los hechos de naturaleza penal realizados en ocasión o con motivo del desarrollo de acciones dirigidas a prevenir, conjurar o poner fin a las referidas actividades terroristas o subversivas, cualquiera hubiere sido su naturaleza o el bien jurídico lesionado. Los efectos de esta Ley alcanzan a los autores, partícipes, instigadores, cómplices o encubridores y comprende a los delitos comunes conexos y a los delitos militares conexos.

El tramo más escandaloso de esta infame claudicación política del Ejército Argentino ante los restos de una subversión marxista que ya habían aniquilado, fue el de las últimas semanas previas a la transferencia de la Presidencia de la Nación al candidato vencedor de las elecciones, Raúl Alfonsín. En esos días, los decretos de excarcelación firmados por el General y Presidente de facto Reynaldo Bignone, alcanzaron un ritmo que, sin exagerar, puede considerarse… frenético.

He revisado varias decenas de decretos (de arresto, libertad vigilada, permiso para abandonar el país y excarcelaciones); pero como sustento documental de un artículo como este que pretende evidenciar la hipocresía de la última Junta de Gobierno del 'Proceso', destacaré el más relevante de los últimos decretos de excarcelación: el 2714/83 firmado por el Presidente Bignone el 18 de octubre de 1983; es decir, 52 días antes de que Alfonsín asumiera la Presidencia. (Ver: Boletín Oficial Pág. 80)

Veamos las motivaciones políticas del Decreto:

CONSIDERANDO:
Que el espíritu que trasciende del mensaje adjunto al Proyecto de Ley de Pacificación sancionada y promulgada bajo el Nº 22.924, hace necesario la adopción de medidas coadyuvantes con la finalidad perseguida por el mencionado texto legal.
Que, consecuentemente con lo expuesto, resulta imperioso decidir acerca de la situación de las personas que aún permanecen detenidas a disposición del Poder Ejecutivo Nacional, dentro de los límites del territorio argentino.
Que, asimismo, la resolución a adoptar debe adecuarse a las circunstancias que conforman la próxima etapa de institucionalización del país


Por ello,
EL PRESIDENTE DE LA NACION ARGENTINA DECRETA:

Artículo 1° — Déjase sin afecto el arresto a disposición del Poder Ejecutivo Nacional de....
.

La originalidad de este Decreto respecto a los anteriores radica en la desmesurada cantidad de subversivos excarcelados y en el pasado criminal de algunos de ellos. Respecto a la cantidad, fueron amnistiadas 243 personas, cuando la cifra habitual en estos decretos solía oscilar entre 10 y 20.
En cuanto a los individuos indultados o amnistiados (todos del trotskista Ejército Revolucionario del Pueblo: cada decreto agrupaba a miembros de una misma organización), merecen ser destacados los siguientes:

Raúl Argemí: entre otras acciones terroristas, en 1972 asesinó al juez de la Cámara Federal en lo Penal, Jorge Quiroga. Estaba arrestado a Disposición PEN por Decreto 192/75 de fecha 18.01.1975 - Presidencia Isabel Perón

Carlos Tomás Ponce de León. En abril de 1972 integró el grupo que secuestró al Director General de FIAT-Concord, Oberdan Sallustro, a quien luego asesinaron cuando la policía asaltó la 'cárcel del pueblo' donde le mantenían prisionero.
Tras ser capturado, fue juzgado y condenado a cadena perpetua, pero pocos meses después de la sentencia (el 25 de mayo de 1973) quedó en libertad gracias a la Amnistía decretada por el Presidente-montonero Héctor Campora. Cuatro meses después, dirigió al grupo de terroristas que coparon durante unas horas el Comando de Sanidad del Ejército con sede en la Ciudad de Buenos Aires, acción en la que murió en combate el Coronel Duarte Hardoy cuando procedía a recuperar la Unidad. Por esta operación militar, Ponce fue condenado a 20 años de prisión, de los cuales había cumplido 10 al momento de ser excarcelado por el Decreto de Bignone.

Pedro Luis Cazes Camarero. Fue uno de los fundadores del Partido Revolucionario de los Trabajadores en mayo de 1965, y del Ejército Revolucionario del Pueblo, en 1970. Como miembro de la comandancia general del ERP, tuvo corresponsabilidad en decenas de homicidios, atentados explosivos y secuestros. El 25 de mayo de 1973 había salido de prisión por la Amnistía de Campora. El 30.01.1975 fue nuevamente capturado por otros delitos y puesto a Disposición PEN por Decreto 233/75 - Presidencia de Isabel Perón. Posteriormente, por Decreto 237/81 de fecha 14.05.1981 le fue denegada solicitud de salir del país. Volvió a solicitarla y le fue nuevamente denegada por Decreto 500/82 de fecha 10.03.1982

Eduardo Alfredo Anguita. También condenado por su intervención en el copamiento del Comando de Sanidad del Ejército. Estaba arrestado a Disposición PEN por Decreto 169/75 de fecha 21.01.1975 - Presidencia de Isabel Perón

Juan Carlos Sosa, y Manuel Alfredo González. Condenados el 20.08.1983 a Cadena Perpetua en la Causa Nº 26-G-1974-OFA tramitada en un Juzgado Federal de Bell Ville, Córdoba, sobre Copamiento de la Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos de Villa María en 1974 y Privación de Libertad del Mayor ingeniero químico Argentino Del Valle Larrabure secuestrado en dicha acción y posteriormente asesinado por sus captores en una 'cárcel del pueblo' situada en Rosario, Santa Fe. Exactamente dos meses después de esta condena, Sosa y González quedaron en libertad gracias al Decreto 2714/83 que estamos comentando.

Héctor Jorge Assadourian y Raúl Horr. Condenados a 15 años de prisión por la misma Causa.

Fermín Rivera. Condenado a 7 años por la misma Causa.

Claudio Torranzo condenado a 6 años y Orlando Luis Calamari a 4, por la misma Causa.

En resumidas cuentas: estos decretos fueron actos políticos de 'borrón y cuenta nueva, pasar página, olvidar el pasado y mirar hacia el futuro, reintegrar a los homicidas en la sociedad...'. La prerrogativa del Indulto presidencial está legitimada por la Constitución (la Amnistía debe ser sancionada por el Congreso de la Nación), pero justamente por la Subjetividad 'opcional' inherente a los actos Políticos, los Indultos son esencialmente actos Morales. Y es en este terreno, donde resultó profundamente inmoral que las Fuerzas Armadas, que fundamentalmente se hicieron con el Poder total del Estado para aniquilar la subversión, pusieran en libertad a cientos de subversivos que asesinaron a cientos de civiles, policías y militares durante su mesiánica Guerra Revolucionaria contra la población civil y el Estado.
_ _ _ _

Dedico este artículo a la Memoria del Coronel 'Post Mortem' Argentino del Valle Larrabure cuyos asesinos fueron amnistiados por su Ejército. Un Ejército, por cierto, que le condenó a muerte cuando rechazó la propuesta de canje ofrecida por el ERP.

sábado, 18 de octubre de 2014

ROCA: "padre fundador" del Estado argentino



Ceferino Reato

"El mejor presidente de la historia nacional"
La Nación
17.10.2014

No hemos tenido tantos buenos presidentes; por eso, la pregunta sobre cuál fue el mejor de la historia es probable que no tenga una respuesta fácil. Para mí, fue Julio Argentino Roca, quien condujo al país durante dos mandatos; 12 años en total: 1880 a 1886 y 1898 a 1904.

El general Roca es un personaje estigmatizado por algunos grupos con fuerte influencia política y que se hacen oír en los medios, en especial a causa de la llamada Conquista del Desierto, que él encabezó antes de ser presidente, como ministro de Defensa de Nicolás Avellaneda, entre 1878 y 1879, en virtud de una ley nacional.

El objetivo de esa ley fue ocupar un vasto territorio que era dominado por los mapuches, dado que, según esa norma, "la presencia del indio impide el acceso al inmigrante que quiere trabajar". Se trataba de liberar esas tierras para atraer a los inmigrantes, que solucionarían la escasez de población del país.

La disputa sobre esas tierras venía desde la Independencia y los indios resistían con sus malones y ataques a las ciudades de frontera. La campaña militar, en la que Roca contó con el respaldo de 828 indios "amigos", terminó con la derrota de los aborígenes, que tuvieron 1313 "indios de lanza" muertos. Liberó a unos 900 cautivos y tomó prisioneros a casi 13.000 indios, en su gran mayoría mujeres y chicos.

A partir de esa victoria militar, la Argentina incorporó un vasto territorio: el sur y el oeste de la provincia de Buenos Aires, el sur de Córdoba, casi la mitad de San Luis y buena parte de Mendoza, y las actuales provincias de La Pampa, Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.

Según los críticos de Roca, la campaña fue un "genocidio". La cuestión merece un artículo en sí mismo; en mi opinión, no se puede juzgar el pasado con categorías recientes. En aquella época era muy habitual que los vencedores mataran a los vencidos, algo horrible para nosotros, pero que se puede observar, por ejemplo, en episodios de la Guerra del Pacífico, entre Chile y Perú, y en la Guerra de la Triple Alianza.

A propósito, Roca aprovechó que Chile estaba involucrado en la guerra contra Perú para lanzar la ofensiva contra los indios, que tenían una relación familiar, directa y fluida con los mapuches que vivían detrás de la Cordillera. Tanto era así que provenían de Chile; eran chilenos. También Chile estaba interesado en extender su frontera hacia el Sur y por eso, apenas terminada la guerra con Perú en el Norte, lanzó una campaña militar contra los indios.

Algunos de los críticos de Roca adhieren al nacionalismo y tienen como emblema a Juan Manuel de Rosas. Pues bien, en 1833, en su Campaña del Desierto, Rosas mató a 3200 indios, casi tres veces más que Roca. Son nacionalistas raros, sin territorio; no se preguntan qué habría pasado si Roca no vencía a los indios: ¿ese inmenso territorio quizá sería ahora un país indígena independiente o pertenecería a Chile, a Inglaterra o a Francia?

Otras voces críticas provienen de las filas kirchneristas. Supongo que no cuentan con la venia de la presidenta Cristina Kirchner y tampoco tenían la aprobación de su marido, el ex presidente Néstor Kirchner, que nació en Río Gallegos, capital de Santa Cruz, un territorio que es argentino gracias a la Conquista del Desierto. Fue nuestro primer presidente patagónico también gracias a Roca.

Es claro que la Conquista del Desierto, y más aún lo que sucedió después, tuvo varios aspectos criticables, como el trato, inhumano, cruel, a los indios prisioneros (muchos chicos fueron separados de sus madres, por ejemplo) y la concentración de parte de las tierras liberadas en pocas manos.

Pero, en aquel momento, la Conquista del Desierto le permitió a Roca convertirse en presidente en 1880. Fue un mandatario exitoso. Un político tiene que serlo, decía Juan Domingo Perón: "El conductor es un constructor de éxitos". Y el primer logro es gobernar todo el mandato. Roca fue presidente dos veces y no consecutivas, porque la Constitución de 1853 no lo permitía.

Roca tuvo muchos logros: sólo en su primer gobierno, la ley de educación 1420, que estableció la educación universal, obligatoria, gratuita y laica; el tratado de límites con Chile; la fundación de La Plata; la construcción de una red ferroviaria; la llegada y ubicación productiva de millones de inmigrantes.

Pero lo más importante fue el lugar de Roca en la historia: fue el padre del Estado nacional y la figura política más relevante de la Generación del 80, que se convirtió en el núcleo de la clase dirigente durante varias décadas.

Con Roca, se organizó el Estado nacional; se acabó la anarquía y comenzó un período de paz y administración, de paz y progreso, en el que el país se convirtió en una de las economías más pujantes del mundo. Un país en el que cambió el ciclo económico, donde pasaron a predominar los granos y la carne. ¿Gracias a qué? Gracias a la disposición de tierras fértiles y a la llegada de inmigrantes.

Roca fue una figura de gran visión política. Un ejemplo: como ministro de Guerra, conquistó millones de hectáreas frente a la amenaza cierta de otros países, como Chile, de quedarse con esas tierras; pero luego firmó el primer tratado de límites con Chile, y no cedió a los cantos de sirena de quienes le proponían ir a la guerra con el país vecino. Tuvo visión: sabía que una guerra con Chile, aun cuando pudiera ser ganada, sería el germen de una sangrienta inestabilidad en la región durante décadas.

Otras críticas contra Roca apuntan contra la clase dirigente de la época, contra la Generación del 80 y sus figuras: Mitre, Avellaneda, Sarmiento, Pellegrini y Roque Sáenz Peña, entre tantos otros. Es una visión de izquierda populista, tal vez anarquista, "progresista", que está bastante arraigada en el ambiente periodístico e intelectual.

Por un lado, esa visión desprecia la importancia de las elites dirigentes, pero sólo en nuestro país, dado que suelen admirar a las clases dirigentes de otros países. Es un pensamiento absurdo y, a la vez, ladino, puesto que incluso y sobretodo fuerzas de izquierda o "progresistas" han desarrollado su propia clase dirigente; su establishment de candidatos que se repiten elección tras elección.

Una sociedad está conformada por sus sectores populares, sus clases medias, sus elites; una sociedad sin clase dirigente, o con una clase dirigente disminuida, débil, timorata, es una sociedad sin timón, que anda a los tumbos, a los bandazos: una década es privatista, la siguiente se vuelve estatista.

El segundo rasgo de esta visión interesa más: los vicios del esquema político y electoral del roquismo y de la Generación del 80. Roca fue precisamente conocido como "el Zorro" por su astucia y habilidad para manejarse en esa situación. Falta decir que esos vicios fueron corregidos desde la propia Generación del 80 a través de sus sectores más modernos, más liberales, con la ley Sáenz Peña, de 1912, que garantizó el voto universal, obligatorio y secreto.

La Argentina tenía un gran dinamismo: llegaron millones de inmigrantes, y tanto la escuela pública como la red de hospitales públicos, dos creaciones de la Generación del 80, convirtieron a esos inmigrantes en sectores medios que pudieron votar y fueron los principales beneficiados de la ley impulsada por Roque Sáenz Peña.

Una democracia republicana no se da en el vacío. Se necesita un conjunto de ciudadanos que voten y hagan valer ese voto; eso ocurre en un país con una cierta complejidad, con una clase media más órganos de clase media, como diarios y grupos políticos.

Esa clase media fue construida por la Generación del 80 gracias a la salud y la educación públicas, y es la que llegó al poder con el radicalismo.

En síntesis: Roca organiza el Estado y la Nación; conduce la Argentina hacia el éxito económico; un éxito relativo, con tensiones, porque así son las cosas en un país que se mueve hacia arriba. Lo importante es que el país de Roca es dinámico, desata fuerzas que van solucionando esas tensiones.

Roca es el símbolo de un país en evolución; de un país que mejora en forma progresiva y que en esa marcha incorpora a todos sus sectores: al pueblo, a la clase media y a las elites.

Un Estado moderno, una nación pujante, un país que progresa y que contiene a todos sus habitantes. ¿Se puede pedir más de un líder político?

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Ceferino Reato. Periodista y licenciado en Ciencia Política. Dirige la revista económica Fortuna. De 2005 a 2010 fue editor jefe del diario digital PERFIL. Antes se desempeñó como redactor de Política Nacional de CLARÍN, asesor de prensa de la embajada argentina ante el Vaticano y corresponsal de la agencia internacional de noticias ANSA en San Pablo, Brasil, entre otros trabajos.
En 2008 publicó Operación Traviata, nombre dado por la organización terrorista MONTONEROS al asesinato del líder sindical peronista José Ignacio Rucci. En 2010 publicó Operación Primicia, ataque llevado a cabo por el autodenominado Ejército Montonero al Regimiento de Infantería de Monte 29 en la provincia de Formosa. En dicha operación esta organización terrorista de extrema izquierda asesinó a diez soldados, un sargento y un subteniente estando todos ellos desarmados. Ambas acciones terroristas ocurrieron durante gobiernos constitucionales peronistas. Publicó además, otros tres libros: El gran botín, el negocio de gobernar la Capital (Sudamericana, 1996), Lula, la izquierda al diván (Catálogos, 2006) y ¡Viva la sangre! (Sudamericana, 2013), ensayo sobre el rol jugado por la provincia argentina de Córdoba como un "laboratorio" donde el terrorismo marxista y el contraterrorismo del Estado ensayaron sus tácticas y estrategias durante la pasada década del setenta.

miércoles, 1 de octubre de 2014

"Día del soldado formoseño". Tomadura de pelo a las víctimas del terrorismo


Cnel. Pando; Gral. Solé; Cnel, Reyes y Gobernador Insfrán poco antes de celebrarse el 37º Aniversario de la masacre montonera. Bochornoso tono festivo ante la tragedia que les ha reunido.

Cuando faltan pocos días para conmemorarse el 39º aniversario de la masacre perpetrada por el Ejército Montonero en el Regimiento de Infantería de Monte 29º de Formosa el 5 de octubre de 1975, resulta histórica y moralmente obligado repudiar la hipocresía con que el Ejército Argentino celebra estos actos. Si bien, después de que en 2011 su comandante en jefe (Gral. Pozzi) rindiera homenaje a dos ex alumnos del Instituto Dámaso Centeno muertos durante la guerra revolucionaria en su condición de milicianos del Ejército Montonero... del Ejército Argentino siglo XXI ideológicamente diseñado por antiguos terroristas montoneros como Nélida Garré y Martín Gras (¡atacante homicida de este RM 29º; responsable de Reestructuración de la Educación de las Fuerzas Armadas y Subsecretario de Promoción de Derechos Humanos!), ya nada puede sorprendernos.

Los discursos leídos en estos aniversarios (el mismo texto año tras año, con pequeños retoques) buscan desvincular a los montoneros terroristas de ayer con los montoneros gobernantes de hoy mediante el sencillo procedimiento de no nombrar la Organización autora de aquella carnicería. En definitiva, estos discursos están redactados para ocultar la cadena genética Montoneros-Frente para la Victoria-La Campora recurriendo a las mismas argucias con las que la Legislatura formoseña aprobó el 03.10.2002 la Ley 1395 que acaba de ser reemplazada por la Ley 1612 instituyendo el Día del Soldado Formoseño "en conmemoración a los sucesos del 5 de octubre de 1975". ¡Los sucesos! Notable y cobarde malabarismo semántico de los legisladores, que ni tan siquiera añadieron... "ocurridos en el Regimiento de Infantería de Monte 29"

Con los siguientes eufemismos se viene escamoteando año tras año la palabra MONTONEROS. (Notas de prensa que se han podido localizar en Internet)

2009
Gral. de Brigada Mario Gabriel Dotto, comandante Brigada de Monte XII: "una organización paramilitar irregular"; y párrafos después... "esta (sic) organización irregular..."

2010
Gral. de Brigada Mario Gabriel Dotto: "organización paramilitar irregular". Anteriormente, el oficial que reseñó el suceso y leyó la lista de los militares caídos mencionó "banda armada procedente de Buenos Aires"
En otro acto civil de homenaje ese mismo día, el comisario Manuel Ruiz Díaz, jefe de la comisaría COSIV, no se mordió la lengua: “cuando un grupo de montoneros intentaron copar el regimiento de infantería de Monte 29...”

2011
Gral. de Brigada Juan Gustavo Raimondo, comandante Brigada de Monte XII: "un grupo agresor que provenía de Buenos Aires"

2012
Coronel Roberto Oscar Reyes, comandante Brigada de Monte XII: omitió toda mención a la fuerza atacante. Sin embargo, cuando un oficial leyó la lista de los soldados muertos, citó "grupo agresor que provenía de Buenos Aires"

2013
Gral. de Brigada Walter Ovidio Temperini: "una organización paramilitar irregular", y unos renglones más abajo, "esta (sic) organización irregular"

¡Enhorabuena, valientes generales y coroneles del ex Ejército Argentino aterrorizados ante la ex montonera que preside la ex República Argentina!

Sin embargo estas bochornosas ceremonias castrenses también cuentan con otra "complicidad" involuntaria: la de los familiares de las 12 víctimas del terrorismo, que estafados en su buena fe por los guionistas de la comedia la convalidan con su presencia muda y pasiva.



Sería bueno que reflexionaran sobre esta farsa manipuladora, y dado que los militares no les ceden la palabra, deberían interrumpir al orador de turno con un enérgico: ¡Una organización paramilitar irregular no, General. Esa organización se llamaba MONTONEROS!

Como padres, madres y hermanos de aquellos inocentes ametrallados a quemarropa y descuartizados con granadas tienen todo el derecho de reivindicar su protagonismo en estas ceremonias. Y de paso, la verdad histórica.

Jorge Fernández Zicavo

Post Data
5/10/2014

Gral. de Brigada Walter Ovidio Temperini: "una organización paramilitar irregular"

Nuestra crónica del ataque montonero al RIM 29º

sábado, 28 de junio de 2014

Montoneros de la ESMA: "fuerza propia" del almirante Massera (I)





Jorge Fernández Zicavo

Como es sabido, al iniciarse el 24 de marzo de 1976 en Argentina la ofensiva final contra las organizaciones político-militares de ideología marxista que desde 1969 venían desarrollando una Guerra Revolucionaria por el socialismo, a la Armada se le asignó la misión de aniquilar al Partido-Ejército MONTONEROS. La estrategia adoptada por los marinos consistió en ejecutar a los 'soldados' y quebrar psicológicamente a los 'oficiales' hasta convertirlos en colaboradores operativos del Grupo de Tareas 3.3 a cambio de sus vidas.

En cuanto estos oficiales llegaban al Centro de Reunión de Prisioneros que funcionaba en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA. ciudad de Buenos Aires), un oficial de Inteligencia les exponía su situación acompañado de un montonero que ellos suponían desaparecido en 'los vuelos de la muerte'. Éste les decía que, con la Organización destruida y los comandantes de la Conducción Nacional viviendo cómodamente en Europa, no tenía sentido soportar valientemente la tortura pues de todos modos terminarían confesando y serían ejecutados.

Dado que estos 'cuadros' llegaban moralmente derrotados, aceptaban una oferta de tres fases: facilitar información, operar contra su 'orga' y, finalmente, salir del país.

La oficial montonera y colaboracionista-delatora de la Armada, Pilar Calveiro, confirmó ese estado de ánimo ("llegaban agotados, derrotados, desconfiando de sus dirigentes") en su ensayo Poder y Desaparición, prologado por el poeta y terrorista montonero Juan Gelman (FAR 1967-1973 y Montoneros 1973-1979), que desertó del Ejército Montonero con el grado de teniente. Padre y suegro además, de terroristas: Marcelo Ariel Gelman (JP-Ejército Montonero) y María Claudia García Irureta Goyena (ídem). Ambos fueron ejecutados.

A partir de ese 'pacto' el nuevo prisionero era interrogado y, después de comprobar la veracidad de su información (delación de compañeros y de casas operativas: arsenales, imprentas, etc.), se le alojaba en una zona del edificio en la que "podían trabajar, comer razonablemente bien, tener atención médica, ropa suficiente, derecho a una ducha diaria, acceso a la prensa y medios de comunicación, y circular con libertad dentro de las oficinas" (Pilar Calveiro, p.119). Debió haber escrito... "podíamos".

Luego, salían con los ET (Elementos de Tareas dependientes de la Unidad de Tareas Antisubversiva 3.3.2) a recorrer la ciudad para 'marcar' montoneros que eran capturados en el acto; también atraían a sus compañeros a emboscadas mediante citas telefónicas. Al mismo tiempo, se les asignaba alguna tarea logística: laboratorio fotográfico, falsificación de documentos de identidad, gestionar ficheros, redactar boletines con noticias políticas aparecidas en la prensa, etc. Estos boletines eran entregados al comandante en jefe de la Armada, el ambicioso almirante Emilio Massera, que estaba intentando fundar un partido político de tendencia nacionalista y socialdemócrata.

"Los que habíamos sobrevivido no éramos perejiles, no quedamos vivos de casualidad. Algunos sí, pero la mayoría era gente seleccionada para integrar la centro-izquierda en el proyecto de gobierno que pensaba el almirante Emilio Massera".
Testimonio de Jaime Dri, prisionero que se fugó en la frontera argentina-paraguaya adonde los marinos de la ESMA lo habían enviado a "marcar" montoneros exiliados que venían desde Europa para la "Contraofensiva".

Este grupo de terroristas 'recuperados', fue bautizado como Maxi-Staff. También hubo un Mini-Staff integrado por montoneros que hicieron una conversión psicológica tan radical, que se ofrecieron (y les fue aceptado) interrogar a los nuevos prisioneros, e incluso, a torturarlos (Calveiro, p.75). Algunos de ellos ingresaron en el Servicio de Información Naval como suboficiales. El 'mini' más famoso fue Massimo Nicoletti, el buzo montonero que dinamitó la fragata Santísima Trinidad y la lancha del comisario general de la PFA, Alberto Villar, que moriría junto con su esposa. Massera presumía de que estos dos grupos de prisioneros eran su 'fuerza propia' dentro de la Armada.

A continuación, de una larga lista de colaboracionistas, seleccionaremos a los que alcanzaron una cierta notoriedad. Como veremos, al retornar la democracia todos estos delatores 'reaparecidos' se apresuraron a borrar su siniestra biografía, convirtiéndose en apasionados defensores de los Derechos Humanos. También en testigos de cargo durante los juicios-farsa a los combatientes militares y policiales que aniquilaron la subversión armada en cumplimiento de lo decretado, en 1975, por el Gobierno constitucional presidido por María Estela Martínez de Perón. Un Decreto recibido con alivio y apoyado en el Congreso de la Nación por la totalidad de los partidos políticos.

Tal entusiasmo por defender los Derechos Humanos y al régimen "K", les sería recompensado en 2013 con una pensión mensual vitalicia de 925 dólares concedida por el Gobierno de la ex montonera Cristina Fernández de Kirchner a los "ex detenidos desaparecidos". Además de las prebendas que ya recibían desde 2003 bajo el Gobierno de Néstor Kirchner: ministerios, secretarías de Estado, embajadas, direcciones generales de empresas del Estado (Aerolíneas Argentinas, Astilleros Navales...) etc.

Los oficiales montoneros 'recuperados en la ESMA fueron entre sesenta y setenta aunque, para minimizar la vergüenza, Calveiro los reduce a treinta. Mayoritariamente fueron mujeres, y algunas se convirtieron en amantes -y en dos casos- en esposas, de oficiales de la ESMA (Mercedes Inés Carazo "Lucy", con el teniente Raúl Pernías; y Miriam Anita Dvatman "Barbarella" con el capitán Jorge Rádice, con quien tuvo un hijo en 1982 y una hija en 1984). Calveiro lo confirma: "hubo relaciones de proximidad con los oficiales; se crearon lazos afectivos ambiguos y lealtades ciertas; incluso relaciones amorosas" (pp. 133-134).

Dado que ha sido imposible acortar este Post, lo dividiremos en tres Entradas.
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Graciela Beatriz Daleo
Oficial 2º del Partido-Ejército Montonero
Depto. Informaciones e Inteligencia y luego en el Servicio de Finanzas

Fue pareja, asistenta y custodia de Horacio Mendizabal, oficial superior y secretario militar nacional de MONTONEROS muerto en 1979 resistiendo a balazos su captura.

En 1965, la entonces católica ultraderechista Daleo se vinculó al Centro de Estudios Sociales patrocinado por la Federación Argentina de Entidades Democráticas Anticomunistas (FAEDA), y posteriormente ingresó en Acción Misionera Argentina dirigida por el sacerdote militante de la 'teología de la liberación' Carlos Mújica. Con este grupo, que integraban Carlos Ramus, Fernando Abal Medina, Mario Eduardo Firmenich y Roberto Cirilo Perdía, la Daleo se fue a 'militar' a Tartagal, Salta. En 1969, Perdía, al frente del comando DESCAMISADOS, asesinaría al líder sindical peronista Vandor, en 1970 al también líder sindical peronista Alonso y, en 1973, ya como montonero, al secretario general de la CGT, José Ignacio Rucci.

Siguiendo esta línea católico-derechista, que un complicado proceso intelectual la transformaría en católico-marxista, en 1966 Daleo se integró en el Movimiento Cristianismo y Liberación fundado por el ex seminarista García Elorrio, y al que se incorporarían el historiador Hernández Arregui, el ex diputado peronista, pero de ideología marxista, John William Cooke, y los citados Ramus, Firmenich y Fernando Abal Medina.

En 1966, junto con Perdía, Ramus, Firmenich y el cura Carlos Mujica, se infiltró en los sindicatos de obreros del azúcar y de la industria química en Tucumán.

En 1970 intervino en dos copamientos de puestos policiales en la Capital Federal.

En 1973 ingresó en la Agrupación Evita de la Juventud Peronista (JP) de MONTONEROS en el barrio porteño de Parque Patricios. La misma Agrupación en la que militaba en la ciudad de La Plata, Cristina Fernández de Kirchner.

En 1974 fue destinada al Servicio de Finanzas y luego a las Bodegas Calise, en Mendoza: una tapadera destinada a blanquear los millones de dólares conseguidos mediante secuestros y chantajes mafiosos de 'protección' a empresarios.

En septiembre de ese año integró el comando que secuestró a los hermanos Born junto con Nilda Garré, años más tarde, ministra de defensa y de seguridad con Cristina Fernández de Kirchner. En esa operación fueron asesinados a quemarropa el chofer de los Born y el gerente de una de sus empresas: Molinos Río de la Plata.

Subiendo peldaños en el escalafón montonero, en 1975 fue promovida de colaboradora a aspirante y destinada al Depto. de Logísticas Especiales 'trabajando' en otra empresa supuestamente dedicada a importación y exportación. En esa época comenzó a vincularse con el banquero David Graiver que colocaba en bancos extranjeros una parte del 'tesoro montonero', cifrado en 80.000.000 de dólares, sesenta de los cuales, provenían del rescate pagado por los secuestrados hermanos Born. Mensualmente, Graiver abonaba a la Conducción Nacional 150.000 dólares en concepto de intereses. Cincuenta millones del 'tesoro' fueron enviados a La Habana por valija diplomática en diferentes viajes organizados por un coronel de la Inteligencia cubana radicado en Buenos Aires como agregado militar de la embajada. Graiver moriría en 1976 al estrellarse su avión -un accidente nunca investigado en profundidad- cuando volaba sobre territorio mexicano.

Ese mismo año 1975, la supuesta oficinista de importación-exportación participó en el atentado explosivo contra la Comisaría 11º de la Policía Federal y en el ametrallamiento de un puesto de policía caminera, situado en la confluencia de las avenidas Rivadavia y General Paz, de la Capital Federal.

Tras estas dos acciones armadas, en 1976 fue ascendida a Oficial 2º y destinada al Departamento de Prensa de la Secretaría Militar bajo el mando del ya mencionado Horacio Mendizábal. En 1977 se incorporó a la Columna Sur del Gran Buenos Aires, donde planificó varios atentados que produjeron muertos y heridos.

El 18 de diciembre de 1977 fue capturada por la Unidad de Tareas 3.3.2 de la ESMA, al ser 'marcada' en la calle por la montonera del Mini-Staff, Miriam Anita Dvatman, alias 'Barbarella'. Al llegar a la ESMA aceptó la oferta del 'pacto' y cumplió el guión previsto: 'marcaje', información logística y orgánica, etc.

A principios de 1978 fue enviada a Bolivia junto con su compañero del Maxi-Staff, el periodista Juan Gasparini, para apoyar operaciones de Inteligencia bajo el mando de un capitán de la Armada secundado por el también prisionero del Maxi-Staff, Martín Tomás Gras (1), quien para entonces era un agente de la Secretaría de Informaciones del Estado (SIDE). La misión consistía en diseñar una campaña de propaganda electoral para un político boliviano amigo de Massera.


Martín Tomás Gras

(1)
Los oficiales de la ESMA vieron en Gras tales cualidades para el espionaje, que le propusieron ingresar en la SIDE para tenerlo como 'topo' en esa institución, por aquello de que los Servicios de Inteligencia no comparten entre sí determinadas informaciones. Gras aceptó, y en esa condición de agente de la SIDE, o sea, de hombre libre y funcionario público del Estado, encabezó el grupo de montoneros enviado a Bolivia.
Años más tarde, sería nombrado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, Secretario Ejecutivo del Plan Nacional de Derechos Humanos, dependiente de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. También en 1977, este destacado delator y eficiente colaborador de la Armada, integró la comitiva que acompañó al almirante Massera en su gira por capitales europeas para presentar el proyecto de su Partido para la Democracia Social que la Conducción Nacional de MONTONEROS veía con interés. Una historia, ésta (la relación Montoneros-Massera) que, aunque al principio pareció inverosímil, finalmente quedó acreditada por altos oficiales montoneros como Rodolfo Walsh, el teniente Juan Gelman o el capitán Rodolfo Galimberti, y que culminó con una entrevista en París entre el Massera que entonces ya había ejecutado a unos 4.000 montoneros, y el comandante Firmenich.
El lector interesado en este asunto puede leer el riguroso libro de Carlos Manfroni, Montoneros. Soldados de Massera, y nuestro artículo sobre la Contraofensiva del Ejército Montonero en 1979.

Tras sus servicios a la Armada, Daleo fue definitivamente liberada el 20 de abril de 1979, recibiendo dinero y un billete de Aerolíneas Argentinas con destino a Caracas. Le acompañó Lila Pastoriza de Jozami, otra oficial de la Inteligencia montonera 'recuperada' en la ESMA, que había participado en el atentado de Coordinación Federal de la PFA (02.07.1976 = 24 muertos y más de 100 heridos).

Causa 13/84 - Caso 401 Daleo Graciela Beatriz
Está probado que Graciela Beatriz Daleo recuperó su libertad el 20 de abril de 1979. Ello es así por los dichos de la nombrada y el pasaje acompañado, suministrado por la Marina, como ya se indicó anteriormente.

(...) "Me liberaron de la ESMA en enero o febrero del 78. Me enviaron a Bolivia (por Aerolíneas Argentinas) con documentación falsa (Mary Alicia Bravo) me alojaron en una casa alquilada por la Armada, luz, comida…. En calle Guachaya al 500 de La Paz. Estudié inglés con los 600 dólares que me dio mi familia, a la que visité en ocasiones acompañada por oficiales de la ESMA. Luego (abril de 1979) Acosta (capitán de la Armada y jefe operativo de la ESMA) me autorizó a volver a Buenos Aires. Me dieron mi documentación real y un billete para Venezuela".

Nota: Las sorprendentes visitas de prisioneras del Maxi-Staff a casas de sus padres, acompañadas por un oficial naval fueron confirmadas en muchas declaraciones judiciales; por ejemplo, la de Ana María Isabel Testa con el teniente de corbeta Ricardo Miguel Cavallo. Asimismo, algunas prisioneras fueron sacadas de la ESMA a cines y restaurantes. Lo cual evidencia la sofisticación del proceso psicológico de 'recuperación' diseñado por la Armada.

Por supuesto, al igual que todas las colaboracionistas, después de su liberación Daleo comenzó a lavar su pasado presentando denuncias ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU (1979). En la sede de esta Comisión en Suiza, la traidora denunció en 1982 por “colaboración efectiva y continuada con los represores” a varios compañeros del Maxi-Staff, pues la derrota provocó en MONTONEROS un feroz ajuste de cuentas.

En febrero de 1984, Daleo se atrevió a solicitar el reingreso en la organización que había contribuido a destruir, aunque para entonces MONTONEROS era poco más que una palabra, una fantasmagoría del pasado.

En marzo presentó una denuncia contra la Armada ante la Embajada Argentina en Madrid; y en mayo ante la CONADEP. Ese mismo año fue procesada por participar en el secuestro de los empresarios y hermanos Born (septiembre de 1974), que reportó a MONTONEROS, como ya se ha mencionado, 60.000.000 de dólares.

En septiembre de 1988, ingresó preventivamente en la cárcel por estar implicada en el secuestro de Heinrich Metz, un directivo de la Mercedes Benz. El presidente Menem, cuya campaña electoral fue financiada en parte por MONTONEROS, la indultó en 1989.

En abril de 1991, se dictó contra ella prisión preventiva por el manejo de las inversiones de MONTONEROS, pero se fugó a La Habana.

Pues bien. Después de estas y otras peripecias judiciales, esta cualificada terrorista involucrada en varios homicidios, atentados explosivos, secuestros y ataques armados a comisarías, viene impartiendo una Cátedra Libre de… Derechos Humanos… en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Buenos Aires.

Desde Enero de 2014 cobra la pensión mensual vitalicia de 925 dólares concedida a los 'ex detenidos-desaparecidos'.
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Montoneros de la ESMA: 'fuerza propia' del almirante Massera (II)

Montoneros de la ESMA: 'fuerza propia' del almirante Massera (III)